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Caos

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10.03.2026

El Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, destaca en su discurso «el momento de caos que atraviesa el mundo» y urge «defender el derecho internacional, la paz con justicia y la unidad». Y hace referencia en su alegato a los conflictos armados, la desigualdad extrema, la impunidad y una creciente fragmentación geopolítica. (1)

Desde el inicio de la humanidad, la tensión entre el orden y el caos genera reglas, leyes, instituciones destinadas a asegurar la pervivencia de la especie. Y romper ese equilibrio no puede quedar sin castigo. El titán Prometeo lo experimentó en carne propia (literalmente), por desafiar la autoridad de Zeus robando el fuego para entregarlo a los hombres. Sucede que Prometeo incurrió en una falta -que no pecado- denominada «hibris»,  un concepto que entre los griegos de la antigüedad remite a las ideas de arrogancia, soberbia, desmesura y también a la de transgresión de los límites (por entonces, los impuestos por los dioses), y a la necesidad de evitarlas. La transgresión a este imperativo implicaba abrirle la puerta al caos.

Desmesura, arrogancia, soberbia, voluntad de transgredir los límites…Si reunimos esas cualidades, le añadimos una buena dosis de impunidad, y buscamos un rostro para encarnarlas, seguramente a muchos nos vendrá a la mente el del inefable Trump. Pero no es el único, está el aprendiz de brujo de su patio trasero, Milei, está Bolsonaro, etc. Pero no se trata de personas. Se requiere un alto grado de descomposición para que salgan a la superficie seres de semejante naturaleza. Bajo determinadas circunstancias, la condición humana se degrada........

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