menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La derecha muestra el fracaso del socialismo, pero ¿qué muestra?

19 0
21.09.2026

La derecha muestra el fracaso del socialismo. Sí, claro: pero ¿qué está mostrando? Decir “la derecha” es un término muy amplio, quizá excesivamente amplio. Pueden entrar allí desde las actuales posiciones neofascistas que van ganando espacio en el mundo hasta la democracia liberal, desde iglesias hiper conservadoras hasta la socialdemocracia con su propuesta de “capitalismo con rostro humano”. De todos modos, todo ese muy amplio abanico coincide en algo: es absolutamente respetuoso de la economía de mercado, de la propiedad privada de los medios de producción. En otros términos: del modelo capitalista. 

Ese respeto reverencial lleva a todas estas derechas, más allá de sus características particulares, a una posición incuestionable, irrenunciable, absoluta: la defensa de ese modelo y la abominación de las propuestas que intentan superarlo. Es decir: esa derecha es enemiga visceral del socialismo. Lo acusa, lo denigra, lo agravia con cuanta mentira pergeña, y cuando es necesario, lo ataca militarmente con la mayor fiereza, lo intenta destruir. 

La historia del último siglo y medio en todo el mundo es, básicamente, la historia de ese conflicto (sin olvidar que junto a él se anudan otros, también de gran importancia: el patriarcado, el racismo, el imperialismo, el atropello de los “desarrollados” contra quienes no entran en esa categoría, la homofobia, el desastre provocado con el medio ambiente). Todos articulados entre sí, pero siempre resaltando lo económico, la lucha de clases que ello provoca. Para el caso es lo mismo si quien explota el trabajo asalariado es hombre o mujer, blanco o negro, hétero u homosexual, urbano o rural; lo importante es la relación económico-social establecida. Después vienen todas las otras contradicciones. El capitalismo se nutre de todo ello.

El socialismo, en su corta experiencia -1917 fue la primera- intentó proponer un nuevo modelo. Mal o bien, con enormes dificultades, logró importantísimos cambios. La Rusia soviética superó ampliamente la Rusia zarista con un campesinado semifeudal y atrasado, transformándola en una superpotencia; Cuba socialista dejó de ser el burdel de ciudadanos estadounidenses para ser una potencia médica; la Burkina Faso revolucionaria con Thomas Sankara a la cabeza fue un digno ejemplo de que otra cosa es posible en la eternamente sometida África; el Afganistán de la socialista Revolución Saur hizo una profundísima reforma agraria y fomentó la participación........

© Rebelión