¿Frío o calor para el dolor muscular? Efectos y ventajas de cada opción
Cuando aparece una molestia muscular, una pregunta es recurrente: ¿debo suministrar frío o calor? La respuesta no siempre es simple, pero es clave para aliviar el dolor, reducir el daño y recuperar la movilidad.
No es lo mismo una lesión reciente que una molestia crónica, y tampoco lo es un desgarro que una contractura leve. Por eso, al hablar de lesión muscular, debemos conocer cómo actúan ambos métodos sobre el cuerpo y qué beneficios específicos aportan, y siempre consultar a un profesional de la salud.
¿CÓMO FUNCIONA EL FRÍO?
1. La aplicación de hielo ayuda a mitigar el dolor ya que actúa adormeciendo la zona afectada. Si has sufrido un golpe en cualquier parte del cuerpo, colocar una bolsa de hielo puede ser beneficioso.
2. El hielo funciona como un analgésico inmediato y resulta útil en casos de dolor muscular o articular asociado con hinchazón o lesiones por uso excesivo de algún músculo.
3. Al aplicar frío, los vasos sanguíneos se comprimen y se reduce el flujo sanguíneo en la zona tratada, lo que permite reducir la inflamación. En ocasiones, la inflamación no es visible, pero el dolor........
