menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Opinión: Pensando en los niños, niñas y adolescentes

5 0
02.09.2026

Escribo esta columna como educomunicadora, desde mi enfoque de Feminismo Artesanal. Después de muchos días haciendo pedagogía sobre un asunto que no se reduce a una palabra.

La actual directora del ICBF, señora María Carolina Restrepo, abogada en Colombia, no desconoce normas por neófita ni por ignorante. Tengo clarísimo que sabe lo que hace. Su decisión de borrar «niña» del lenguaje institucional no es un error gramatical. Es una postura ideológica de derecha que considera que el lenguaje con perspectiva de inclusión afecta su “batalla cultural” como si la cultura y la guerra pudieran ir de la mano. Que nadie les convenza que la exclusión es cultura y que la cultura está en batalla. La agenda de la artificial “guerra cultural” no debería implicar borrar décadas de trabajo nacional e internacional donde la discusión ya se dio y ya se definió.

Aclaremos, porque aquí está el centro académico del debate: no hablamos de una palabra, hablamos de comunicación con fines de garantía de derechos. Y hablamos de dialéctica.

¿Qué es dialéctica y por qué resulta importante? Dialéctica, del griego dialektiké, es el arte del diálogo, el método para construir conocimiento mediante la confrontación razonada de ideas que avanzan hacia una síntesis superior. No es un adorno retórico. Es la forma en que una sociedad piensa, nombra y legitima su realidad. Por eso importa distinguir qué dialéctica usamos.

Existen dos lógicas con finalidades distintas y con validez distinta según su campo.

La primera es la dialéctica lingüística tradicional, la del lenguaje literario, la del diccionario, la de la gramática normativa descrita por la Real Academia Española. Su finalidad es estética, estilística y de economía del lenguaje. Allí el masculino genérico funciona por convención y costumbre. Busca........

© Publimetro