menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La apuesta armenia

15 0
18.06.2026

El domingo 7 de junio Armenia celebró elecciones parlamentarias. Para quien no sigue de cerca el Cáucaso Sur —región que en los últimos años ha concentrado una guerra, un desplazamiento masivo, un tratado de paz inacabado y una campaña de presión rusa de manual—, el resultado puede parecer una nota menor. No lo es.

Nikol Pashinyan, primer ministro desde 2018, ganó con casi el 50% de los votos. Su partido, el Contrato Civil, obtuvo mayoría en la Asamblea Nacional. La oposición principal —la alianza Fuerte Armenia, encabezada por el oligarca ruso-armenio Samvel Karapetyan, arrestado el año pasado por cargos que incluyen financiamiento ilícito y vínculos con los servicios de inteligencia rusos— quedó con alrededor del 25% de los escaños. Para Moscú, que había apostado no por la derrota de Pashinyan, sino por un parlamento tan fragmentado que le resultara ingobernable, fue una mala noche.

Vale la pena detenerse un momento en quién es Pashinyan, porque la narrativa fácil —demócrata valiente contra el oso ruso— no sería correcta. Llegó al poder en 2018 encabezando la Revolución de Terciopelo, un levantamiento ciudadano contra la élite oligárquica que había gobernado Armenia desde la independencia de la Unión Soviética. Experiodista, llegó sin estructura partidaria tradicional y con un mandato genuino de reforma. Ocho años después, los observadores internacionales señalan un estilo de gobierno crecientemente personalista, presuntas persecuciones políticas contra opositores —como el alcalde de Gyumri, segunda ciudad del país, quien fue detenido antes de........

© Proceso