Hablemos hoy de: El Ego
El ego es fundamental para preservar el equilibrio mental y la autoconciencia en el individuo. Pero es relevante saber que cuando existe un desequilibrio, este puede llegar a distorsionar la realidad generando a la vez el autoengaño, ser impulsivo y autocritico, la urgencia de sentirse superior, la del sufrimiento, y al final la necesidad de obtener ayuda para encontrar el nivel que genere tranquilidad.
Entonces podemos decir que el ego (“yo”) es la estructura psíquica que define la identidad, la conciencia y la personalidad. Nos ayuda a mantener los pies bien puestos en suelo plano, gestionar las emociones y tomar decisiones correctas ajustadas a las realidades.
En perfecto equilibrio genera seguridad y control sobre nosotros mismos, y como nos relacionamos con el mundo exterior.
El ego no es innato, se construye en el transcurso de nuestra vida mediante las experiencias, el intercambio verbal o interacción con los demás, y la identificación en los diferentes contextos en los que nos desenvolvemos.
Es absolutamente positivo pues nos permite tener un nivel importante de autoestima, nos ayuda a tener claros nuestros límites, y las formas correctas para adaptarnos al entorno sin complicaciones.
Lamentablemente cuando nos dejamos caer en los excesos, actúa el egocentrismo mostrando la necesidad de sobresalir, la ausencia de empatía, transforma el léxico que utilizamos, y nos permitimos atacar a los demás creyendo que la razón nos asiste y que la verdad nos pertenece.
En la sociedad actual diferentes factores han incidido para que las personas permitan que su ego actúe de manera incorrecta. Es así como de forma distorsionada, han emergido nuevos grupos sociales que no han sabido manejar su ego y se han convertido en victimas del desequilibrio que este genera, causando malestar al asumir posiciones que distan del equilibrio emocional que el verdadero ego produce en las personas, para que actúen correctamente.
No es falso que mantener el equilibrio no es fácil, pero se hace necesario para tener una vida saludable y en perfecta armonía, generando paz emocional y concordia en las relaciones con el entorno.
El ego nos ayuda a mantener control en los pensamientos, a manejar nuestros sentimientos, a analizar el comportamiento, a pensar antes de actuar, y a tener una visión más clara del deber ser en la vida.
Así podemos ver con mayor claridad al mundo que nos rodea, reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos, controlar los impulsos, manejar las emociones, mejorar la interacción con otros, aclarar los pensamientos, utilizar la lógica y las herramientas que nos permitan afrontar los pensamientos negativos y el estrés.
Veamos cómo podemos tener el ego en equilibrio,
Aceptándonos tal y cual como somos, viendo y entendiendo que tenemos defectos, comprendiendo que los cambios son necesarios, enfocarnos en el deber ser, practicando la empatía o aceptando a los demás simplemente como son, con los oídos prestos a escuchar las críticas, conociendo nuestros límites, y más relevante aún, siendo humildes ante cualquier situación que la vida nos coloque en el camino.
Tenemos que ser, uno de los mejores amigos de nuestro ego, el “yo”.
Sabes qué significa el termino Status quo?
Mantén las cosas como están.
