La capitalización de oportunidades
La capitalización no es de dinero como pudiera parecer a primera instancia en un artículo de opinión en un periódico de negocios.
La capitalización de oportunidades es a la que se refiere el psicólogo neozelandés-norteamericano James Flynn; se enfoca en cómo la organización social permite que cada persona maximice su potencial desde niño, ya sea intelectual, profesional, social o deportivo.
Se capitalizan oportunidades esencialmente para las personas. En primer lugar, diría yo, está la identificación de niños con muy alto potencial intelectual.
Son los futuros campeones mentales de un país y, dada la distribución normal de esas capacidades, deberían crearse colegios especiales en las cuatro esquinas del país para niños de bajos ingresos que seguramente llegarían a la Universidad Nacional a destacar al finalizar el grado 11, o recibirían becas completas para las mejores universidades privadas de Colombia.
En Vietnam, los magnet schools -el primero iniciado por los franceses hace 100 años- han jugado un rol preponderante en la formación de ingenieros y funcionarios públicos para el gobierno socialista.
Hoy existen 70 colegios magnet, muchos están afiliados a universidades. Con una tasa de aceptación para cursar bachillerato inferior al 10%, aseguran que esos niños superdotados se especialicen especialmente en materias STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas por sus iniciales en inglés).
Otras formas de capitalización de oportunidades en una sociedad implican entender sesgos en la selección de los mejores atletas, por ejemplo, como narra Malcolm Gladwell en su libro Outliers.
Allí explica cómo los cortes por fecha de nacimiento durante el año influyen en ciertos deportes y predisponen a algunos a rendir mejor que otros simplemente por unos meses de diferencia y su impacto en su desarrollo físico.
Se incluye el tema de la nutrición, que Flynn destaca en el Flynn Effect, por lo que es conocido en el análisis de la inteligencia de grupos sociales. La nutrición ha mejorado en las últimas décadas en varios países.
Curiosamente, no fue sino hasta la II Guerra Mundial cuando en EE. UU. se pesó por primera vez a los soldados y se les practicó el examen de talla-peso. De allí surgieron profundos cambios en la alimentación en colegios públicos y privados del país. La capitalización de oportunidades se ve en la manera de entrevistar y contratar personas para el sector público y privado.
En este último, algunas firmas de cazatalentos han alcanzado niveles sofisticados para reclutar talento, y el impacto en las entidades donde ingresan se nota fuertemente, pues éstas quedan apalancadas en esas experiencias, siempre que la cultura receptora sea fértil para su intervención.
Las prácticas del amiguismo o el nepotismo son enemigas profundas de la capitalización de oportunidades; el fit cultural es otro elemento crítico en el desempeño de los profesionales en la organización. Asimismo, ciertas compañías han desarrollado técnicas propias para buscar el mejor talento y se enorgullecen de ello, aun al costo de que, con los años, muchos se muevan ‘up or out’ (hacia arriba o hacia afuera).
La búsqueda de la capitalización de oportunidades en un país es un elemento crítico para el desarrollo de sus capacidades humanas.
Carlos Enrique Cavelier
carloscavelier@gmail.com
