Laureano Benitez Grande-Caballero: «Los votantes sindrómicos de Estocolmo»
Nada más conocí el resultado de las elecciones autonómicas de Castilla y León 2026 (aparte de sentir un frío becqueriano), se me vino a la mente una expresión popular usada habitualmente en España: “hacerse el sueco”, la cual, según la RAE viene a significar “desentenderse de algo, fingir que no se entiende”.
Al parecer, ese dicho no proviene realmente de los originarios de Suecia, sino que su etimología hay que buscarla en la palabra latina “soccus”, que era una especie de pantufla empleada por las mujeres y los comediantes. De ese vocablo derivan las palabras “zueco”, “zocato” (zurdo), y “zoquete”, término que se aplica a un tarugo de madera corto y grueso, y, por extensión, al hombre torpe e ignorante. Según esta última interpretación, “hacerse el sueco” equivaldría a hacerse el torpe, una definición que encajaría con el sentido habitualmente atribuido a la expresión popular.
El zueco viene a ser un símbolo de la vida campesina, del ámbito pueblerino, tradicionalmente minusvalorado por los habitantes de las ciudades como más ignorante y rudo que el de las urbes, por lo que “hacerse el sueco” viene a significar a alguien que no entiende algo debido a su ignorancia. Sin embargo, el alcance real del dicho es que significa “fingir que no se entiende”, “hacerse el tonto” de manera premeditada, con el fin de no tener que dar una respuesta, de no acometer algún trabajo, de asumir alguna responsabilidad.
¿Por qué asocié aparentemente una zona geográfica de España a un país nórdico como Suecia? Pues se debe al hecho epatante de que el PSOE no solamente no ha perdido escaños (como era de esperar, y más en una CC.AA tradicionalmente votante de partidos conservadores), sino que incluso ha ganado dos, cuando en las recientes elecciones autonómicas extremeñas y aragonesas (generalmente feudos sociatas) había sufrido descomunales descalabros. Sin embargo, VOX, que había ganado muchos escaños en esas elecciones, solamente ha ganado uno, a pesar de haber aumentado su número de votos. (por cierto, ¿qué les dice que el PP haya sacado justamente 33 votos, número masónico por excelencia?).
Realmente, no son solamente estas pasadas elecciones las que sumen a España en un abismo colmatado de “Expedientes X”, sino que todas presentan el mismo enigma: cómo es posible que los españoles sigan votando en notable proporción a un........
