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El hombre que quiso matar a Dios, y terminó bebiendo su propia orina

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22.03.2026

La sorprendente historia de Patty Hearst, la heredera adinerada que se unió a la guerrilla de sus captores

«Que los cielos y la tierra retumben para maldecir a esos traidores que entregaron a su país y a su gente a una nación extranjera; que sus almas no encuentren reposo hasta el fin de los tiempos porque lo más sagrado que tiene un hombre es su honor y la patria».

¿Almas? ¿Cielos maldiciendo? ¿Fin de los Tiempos?…

La verdad es que la frase es buena, muy buena, y hasta -casi- la suscribiría. Aunque claro que a mí los términos “ALMA” y “FIN DE LOS TIEMPOS” siempre me han sonado bien, como cristiano que soy.

Pero, paradójicamente, el autor de tan fogosa frase, al inicio de este post, no fue San Agustín, sino uno de los iconos del movimiento ateo en Hispanoamérica. Estoy hablando del mejicano Ignacio Ramírez [1818 – 1879], conocido como “El Nigromante”, uno de los padres espirituales del moderno Estado laico de Méjico, y hombre insobornable, honesto y coherente con sus principios, hasta el final.

Por cierto, “El Nigromante” fue también autor de la siguiente frase: “NO HAY DIOS; LOS SERES DE LA NATURALEZA SE SOSTIENEN POR SÍ MISMOS”.

Resumiendo, que Ignacio Ramírez coge y hace suyos los conceptos “ALMA” [espíritu encarnado en un cuerpo], y el “FIN DE LOS TIEMPOS” anunciado en la SAGRADA BIBLIA, para a posteriori, suprimir de un plumazo al autor, o sea, a Dios.

Vamos, lo mismo que recitar -a voz en cuello- frases de “El Quijote”, desde una tarima, y en los descansos gritar que Cervantes nunca existió, que todos somos Cervantes.

A lo mejor Nietzsche se inspiró en “El Nigromante”, a la hora de intentar “matar a Dios” e inventar a su superhombre; ese mismo superhombre que posteriormente pondría húmedo a Adolf Hitler, y le serviría, amén de Lutero, a la hora de justificar sus veleidades racistas.

Nietzsche fue contrario al igualitarismo fraternal, implícito en el cristianismo. Para él había hombres inferiores y hombres superiores, y su idealizado superhombre........

© Periodista Digital