Contra los milagros
Los milagros solo suceden cuando los hombres fallan. Lo explica muy bien Laurence Sterne en su Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, cuando el homónimo protagonista se topa con su tío Toby y lo descubre cacharreando con unos objetos considerados devocionales y milagrosos en busca de un cambio de rumbo para la desestructurada familia británica; una serie de aparatejos que Toby solo saca cuando no hay ninguna otra solución y gracias a los que el joven Tristram, observador y narrador cínico de la aventura, llega a la conclusión de que los milagros solo se imploran cuando la cosa ya está jodida, deduciendo además que la tarea del humano debe ser prepararse frente a las vacas flacas para no recurrir jamás a la intervención divina. Dicen que a Dios solo se le reza desde la cuerda floja y puede que sea verdad; la tarea de los humanos debe ser........
