El abuso tecnológico de las democracias nos agrede
Este verano se celebró la Semana de las Naciones Unidas contra el Terrorismo. Durante su desarrollo, el relator especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, Ben Saul, advertía de los altos riesgos que la Inteligencia Artificial (IA) plantea para los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo. Entre ellas, Saul destaca la vigilancia y la bautizada como policía predictiva, o el uso de las capacidades intrusivas de la tecnología, sus fallos y limitaciones y su mal uso en la seguridad fronteriza y las operaciones militares.
El relator de la ONU no pudo ser más tajante: "El uso de nuevas tecnologías para combatir el terrorismo ha desatado nuevas oleadas de violaciones de derechos humanos, a menudo dirigidas contra la sociedad civil, los defensores de los derechos humanos, los periodistas y los opositores políticos". Su temor, fundado a la luz de lo visto hasta la fecha, es que la IA puede terminar por amplificar estas vulneraciones de libertades civiles.
Este evento tuvo lugar el pasado mes de julio y estuvo organizado conjuntamente por las Misiones Permanentes de India, Japón y los Emiratos Árabes Unidos, y la Delegación de la Unión Europea ante las Naciones Unidas, la Oficina de la ONU contra el Terrorismo (UNOCT) y el Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI).
Saul remitió al informe presentado a finales del año pasado en el que, en su opinión, demuestra los riesgos que trae consigo la IA. En este documento, el relator de la ONU insiste en cómo los algoritmos de IA pueden agregar y analizar datos altamente personales o sensibles, no sólo arrestos y antecedentes penales o su actividad en redes sociales, también datos de........
