Me largué de Madrid para poder respirar y soñar
Fueron muchas las razones que me llevaron a largarme de Madrid hace un par de años definitivamente. La ciudad es nuestro primer gran ámbito político, superados cuerpo y familia (sea la que sea). Es ahí donde se experimenta con la idea bienestar y, sobre todo, con las opresiones y violencias. En Madrid, siempre un poco más, a ver hasta dónde aguanta la población, qué cantidad de sadismo es capaz de asumir. Las ciudades, el ámbito local, son los primeros territorios que modifican la convivencia. Después, en España, están los gobiernos autonómicos y, por fin, el Gobierno central. Pero la política en las ciudades, lo que ahí permitimos que suceda o frenamos, acabará definiendo nuestro esbozo de convivencia.
Madrid es una ciudad cruel y hostil para toda aquella persona que no sea rica o riquísima, joven o jovencísima, blanca o blanquísima. Me lo rebaten contándome no sé qué zarandajas sobre la diversión, el ocio y una concepción rancia del cosmopolitismo. Pamplinas.........
