Vox y el llanto del toro
Está el toro de España desolado. Hay sangre de macho en la arena. Las toquillas se desmoronan sobre las cabezas de las señoras de antaño. Vox se está quedando sin virilidades patrias. Se conoció esta semana la resolución judicial que certifica que Javier Ortega Smith ha sido definitivamente apartado de la portavocía ultra en el Ayuntamiento de Madrid. Señor, señor, llévame pronto.
Si una cosa tenía el Vox naciente era un casting fabuloso de deuteragonistas de Santiago Abascal y de actores secundarios. Smith era todo machura, dos metros de falocracia andante, empotradora y feroz. Cuando el Ejército español le permitía usar sus fusiles de asalto HK G36, calibre 5,56 mm, los pajarillos fallecían antes de que disparara.
Iván Espinosa de los Monteros, descendiente de un nazi de los de verdad, de los que estrechaban la mano de Adolf Hitler, con su porte de caballero prusiano o austrohúngaro parecía siempre a punto de mandar a mil soldados niños a una batalla mortal. Su esposa, Rocío Monasterio, iba rompiendo espejos con su belleza de........
