42 años defendiendo derechos
En Bolivia, hablar de la defensa de los derechos humanos de las mujeres es también hablar de la Oficina Jurídica para la Mujer. Este año, la institución cumple 42 años de trabajo ininterrumpido al servicio de la población, consolidándose como un referente nacional en la defensa, promoción y vigilancia de los derechos de las mujeres, especialmente de aquellas que enfrentan situaciones de violencia de género.
Fundada en 1984 por la Dra. Julieta Montaño Salvatierra, la Oficina nació en un contexto en el que la violencia contra las mujeres permanecía invisibilizada y los mecanismos de protección eran escasos. Desde entonces, asumió el desafío de acompañar a las víctimas, promover cambios legales e impulsar transformaciones culturales que permitan avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.
A lo largo de más de cuatro décadas, la institución ha desarrollado un trabajo integral que combina acción jurídica, incidencia política, investigación, formación y acompañamiento directo a las víctimas. Miles de mujeres han recibido asesoramiento jurídico y psicológico, apoyo en procesos judiciales y acompañamiento en su búsqueda de justicia.
Uno de los pilares de su labor ha sido el litigio y el seguimiento de procesos ante tribunales de justicia nacionales e internacionales, buscando no solo justicia para las víctimas, sino también precedentes que fortalezcan la protección de los derechos de las mujeres.
Paralelamente, la Oficina ha impulsado procesos de incidencia y vigilancia de políticas públicas, cabildeando ante los poderes del Estado y organismos internacionales, además de dar seguimiento a los compromisos asumidos por Bolivia en materia de derechos humanos. A esto se suma un permanente trabajo de formación a través de talleres, foros, investigaciones y materiales educativos que promueven una reflexión crítica sobre la desigualdad y la violencia.
Más que una institución, la Oficina Jurídica para la Mujer representa una historia de lucha y acompañamiento construida junto a miles de mujeres que decidieron no callar frente a la violencia y que continúan abriendo camino hacia una sociedad más justa, democrática e igualitaria.
Abogada. Directora de la Oficina Jurídica para la Mujer y la Fundación Kallpa
