Escudo de las Américas y erosión de los DDHH
Algunos medios independientes bolivianos han difundido importantes análisis (https://n9.cl/vvx8lr) de las implicaciones que tiene la reciente (entusiasta) adhesión del gobierno de Paz a la cuestionable iniciativa de “seguridad” regional que promueve el régimen de Donald Trump, justo en el contexto de su protagonismo de una alevosa escalada de agresiones y guerras. Estos análisis han argumentado que la participación de nuestro Estado en el llamado “Escudo de las Américas” implica un alineamiento geopolítico profundo con los EEUU con graves consecuencias para la soberanía, la política exterior y el control de nuestros recursos estratégicos.
Los analistas coinciden que ni aún la aparente motivación principal -salida a la crisis económica- tiene sustento, pues no implicaría réditos económicos al no tener análisis ni estrategia concreta de, por ejemplo, cómo con este acuerdo el aprovechamiento del litio beneficiaría a nuestra economía nacional; y más bien expondría al país a una posición de subordinación en las relaciones económicas y políticas.
Pero hay un argumento aún más preocupante, y es la grave erosión que esta decisión viene a producir a los principios y los valores de nuestro Estado de derecho fundamentados en la centralidad de los DDHH y el pacifismo, como posición geopolítica básica. Es evidente para una mínima percepción inteligente y honesta que las decisiones de Trump se dirigen a destruir groseramente las instituciones, los sistemas y los logros del derecho internacional, en cuyos fundamentos están las nociones básicas de democracias modernas, Estado de derecho y DDHH.
Los expertos destacan que a partir de 1948 el Derecho internacional de los DDHH ocupa hoy un rol central dentro del Derecho internacional público, porque introduce una transformación fundamental: ha dejado de regular solamente las relaciones entre Estados y pasa también a proteger directamente a las personas y a los pueblos.
Bolivia, en su nueva Constitución avanzó aún más al definir entre sus principios, sus valores y fines fundamentales el pacifismo y la promoción de la cultura de la paz (Art 10). Todo este avance viene a ser gravemente erosionado por decisiones erráticas y nada inteligentes en la política exterior del gobierno de Rodrigo Paz.
MIGUEL ÁNGEL MIRANDA HERNÁNDEZ
Filósofo y teólogo laico
