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De micro a gran empresa: siete implicaciones de la apertura del sector privado en Cuba

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14.07.2026

Las anunciadas reformas económicas han borrado, de pronto, prejuicios históricos hacia la propiedad privada. Levantar el límite de 100 ocupados permite que existan grandes empresas privadas; admitir bancos particulares obliga a los estatales a operar en competencia; autorizar la compra de patrimonio estatal redefine explícitamente las relaciones de propiedad en el modelo económico.

Cuando participé como funcionario del Ministerio de Economía en el diseño de las regulaciones que permitieron la aparición de las mipymes en 2021, recuerdo muchas propuestas menos ambiciosas que fueron demoradas o rechazadas. Por ejemplo, autorizar servicios profesionales en el sector privado o permitir a las mipymes adquirir viviendas o solicitar tierras para su actividad económica.

Muchas personas se preguntan qué hay de nuevo en las reformas anunciadas. En términos sistémicos, estamos ante un cambio de paradigma donde el sector privado parece ocupar un papel central en el modelo de desarrollo.

Durante la crisis de los noventa, la apuesta de recuperación fue fomentar el turismo, atraer grandes compañías internacionales (Sherritt, Meliá, Pernod Ricard) y desarrollar la biotecnología. En la crisis actual, ninguno de estos factores garantiza la reactivación económica de hace 30 años: el turismo sufre los peores indicadores desde la pandemia, muchas firmas extranjeras están en repliegue o retirada, y la biotecnología por sí sola no alcanza.

Pero a diferencia de los 90, Cuba tiene otra oportunidad: un sector privado más grande, estructurado y diversificado. Los últimos cinco años han visto el nacimiento de más de 15 mil empresas privadas y la consolidación de cientos de miles de cuentapropistas en los más variopintos sectores.

Es un sector imperfecto, porque las restricciones económicas y financieras, unidas a una regulación estatal desorientada, no le han permitido desplegar su potencial.

Sin embargo, la apuesta por el sector privado para pivotar este momento crítico es un acierto en toda regla, porque es una de las pocas reservas que el país no ha explotado cabalmente.

Si estamos ante una reforma incremental o un cambio de modelo, depende de más señales que aún no tenemos. Primero, el rol protagónico de la propiedad privada no ha sido reconocido como tal en el discurso oficial sobre las reformas, sino que es una conclusión implícita tras una revisión analítica de las medidas. Y, segundo, la consistencia en la implementación de las reformas demostrará su carácter sistémico o temporal, como ha ocurrido con anuncios anteriores.

La tabla siguiente resume las transformaciones principales que vienen, según las reformas anunciadas.

Tabla 1. Principales cambios introducidos por las reformas de 2026 en el sector privado.

Con las nuevas........

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