Yoan Rivero, poeta: “Veo constantemente mis fantasmas”
A los cinco años, Yoan Rivero (Cárdenas, 1992) se extravió en una tienda de departamentos en Varadero. Al rato lo encontraron sentado en el piso, dándole la espalda a la juguetería, y con un libro (posiblemente al revés) entre las manos. Entonces fue cuando una pitonisa del Sindicato del Comercio, que allí laboraba, sentenció: “Este niño será escritor”.
Durante muchos años, el vaticinio se consideró errado, aunque le picó cerca al sujeto, pues con el tiempo devendría bibliófilo de raza, diseñador de primores y librero de volúmenes raros y no tanto. Pero sucede que desde hace unos meses Yoan Rivero anda de poeta por Madrid, su nueva ciudad de acogida.
Como lo oyen. El enamorado de las poetisas cubanas del siglo XIX, el fino amigo de muchos de los perpetradores de poemas de Matanzas y La Habana, el cafetómano sonriente, se ha lanzado a la sospechosa aventura de juntar versos; y lo que es peor, casi una impudicia: los publica y todo.
Así es que ya está a la mano Las primicias (Ed. Talón de Aquiles, España, 2026), breve volumen donde hace su inventario particular de fantasmas, aquellos seres que le tocó en suerte conocer, los que formaron el paisaje humano de su pueblo. Son textos cortos, concentrados, sugeridores, armados con emocionada minuciosidad. En ellos el autor no relata a derechas, sino que connota. Cada personaje ha dejado una huella........
