Ruben Limas: Solidaridad, Venezuela
Opinión.- Las imágenes que han llegado desde las zonas afectadas por el terremoto del 24 de junio de 2026 son, por su crudeza, una llamada urgente a la acción colectiva. No se trata solo de conmoción pasajera, estamos ante una emergencia humana que exige respuesta organizada, eficaz y sostenida. En estos momentos, la sociedad venezolana debe demostrar que, más allá de diferencias y divisiones, existe una ciudadanía capaz de movilizarse con solidaridad, racionalidad y respeto por la dignidad de quienes han perdido tanto.
La solidaridad no es un gesto espontáneo aislado; es una práctica política y social que reconecta tejido comunitario y Estado. Cada bolsa de alimentos, cada mano que descarga una caja, cada persona que presta su tiempo para escuchar a un damnificado constituye una red de contención indispensable. Pero también es necesario que esa generosidad se canalice; la ayuda desordenada puede entorpecer los esfuerzos de rescate y complicar la logística en los centros de acopio. Por eso, la solidaridad responsable exige informarse, coordinarse con las vías oficiales y las organizaciones locales y priorizar lo que realmente se necesita.
Más allá de la respuesta inmediata, este........
