Canciller Huanca: ¿Reencontrarnos con Chile o defender a Bolivia?
En ocasión de las Fiestas Patrias de Chile, el canciller Héctor Huanca publicó en La Tercera una columna titulada “Bolivia y Chile: la responsabilidad de volver a encontrarnos”.
La publicación es políticamente amable y diplomáticamente comprensible. Para mi gusto, complaciente en exceso.
No sé exactamente a qué se refiere con “reencuentro”. Reencuentro es la acción y el efecto de volver a coincidir; y, la verdad, me cuesta encontrar en el relacionamiento bilateral un periodo más o menos duradero de sintonía. Al contrario, su característica siempre fue el desencuentro.
Históricamente, las autoridades chilenas se encargaron no de negociar con Bolivia, sino de imponer sus intereses. Casi siempre fue más por la fuerza que por la razón. Es el estilo impuesto por König. Por ello, a Bolivia no le quedó otra forma de protesta que romper relaciones diplomáticas con Chile.
Ello, por supuesto, no invalida el noble afán que tenga la autoridad boliviana de buscar una relación constructiva con Chile. Es cierto, somos vecinos y no hay cómo cambiarnos de barrio.
El problema no está en querer mejorar la relación. El problema está en confundir eso como el objetivo de la política exterior. La preservación y consecución de los intereses nacionales es la verdadera esencia, finalidad y guía de toda acción de política exterior.
En ese marco, una política exterior no se mide por la calidad y frecuencia de sus gestos, por las frases amables, los guiños, los abrazos o las sonrisas que intercambien las autoridades de ambos países. Se mide por algo mucho menos fotogénico. Es la capacidad de conseguir, preservar y defender........
