Bolivia, atrapada en su pasado – II: El peso de los legados históricos
¿Qué determina en nuestro tiempo a la sociedad? A esta pregunta del millón, Marx respondió que lo hace, en último término, la economía. Weber introdujo a la religión, mientras que para Charles Bettelheim, en su “Las luchas de clases en la URSS” es la política. En su última etapa reflexiva y observando a la sociedad boliviana, Zavaleta Mercado reservó ese puesto a la cultura; con lo cual ingresamos de lleno a la temática de la historia y la memoria. El peso de los legados es grande, porque se reproducen a lo largo de la historia. Originados en el pasado, se proyectan con distintas intensidades en todos los campos y así se recrean en la memoria. En conjunto, historia, legados, memoria, son los soportes con los cuales la cultura determina a esta sociedad.
Las reformas ensayadas a lo largo del tiempo, permitió a los portadores sociales e institucionales de los legados a adaptarse continuamente. Su origen se sitúa en diversos niveles temporales: ancestrales, coloniales y republicanos -nuestra calificación de 1825 como momento constitutivo, en la anterior columna, no lo es en verdad, como fenómeno sociológico, pero sí como hecho político. Los legados, a través del tiempo, alimentan la memoria formando la “memoria larga”. Ésta se remite, en su extremo, a lo ancestral. Tanto la sociedad colonizadora como la colonizada, asistieron al momento del choque cultural con sus cargas históricas. Los primeros traían la mentalidad de la contrarreforma triunfante en España, de una sociedad estamental y un orden señorial feudal, mientras que los segundos eran hijos de un orden autocrático, jerarquizado y organizado por una ideología teocrática.
El choque fue general: ideológico, político, económico, aunque tuvo una pronta primera resolución. Para fines de la década de 1530, los Mallkus de los grandes ayllus de Charcas comprometieron obediencia al rey, a fin de sobrevivir al exterminio que presentían, en un enfrentamiento prolongado. Acto seguido, el segundo paso fue acordar un pacto de reciprocidad con el monarca: ellos tributarían al rey y a cambio éste les reconocería como propietarios de sus tierras. Fueron acuerdos estratégicos que impidieron a la dominación política administrativa colonial, anular las instituciones, ideología y prácticas productivas indígenas.
Esta preservación sufrió una fuerte arremetida con las reformas del virrey Toledo, implementadas a fines del siglo XVI. Pero la dramática alteración del orden precolonial andino a raíz de ello, así como el creciente mestizaje, no fueron suficientes para desestructurar........
