Quiero ser narco (cuando sea grande)
“Quiero ser narco”, dice la adolescente, en un tono que va de la broma al desafío sin escalas. Se lo dice a la activista y periodista María Galindo cuando ella pregunta sobre el futuro perfilado de la joven. La respuesta arranca un “me quiero morir” de la entrevistadora.
Pero ¿por qué se quiere morir? Si se lo piensa bien, es una respuesta propia de la época. Todas queremos parecernos a la Reina del Sur, por ejemplo. Cómo no. Guapa, poderosa, temida y millonaria. Y no solo pasa en la ficción.
Las mujeres cercanas al crimen organizado tienen un sello en común. Han pasado por el bisturí quizá más de una vez para mejorar los genes con que llegaron a este mundo. Suelen ser estrellas de las redes sociales y muestran una vida de diversión y lujos sin miedo ni vergüenza. Su cuerpo es tan poderoso como la billetera y el arma del galán que las exhibe. Ejemplo reciente: la sobrina de Marset. Y del otro lado, el chico de apenas 24 años que quería poder y dinero y fue asesinado sin miramientos en el Urubó.
En Ecuador, país que pasó de tener menos de cinco homicidios por cada 100 mil habitantes a más de 45 en tan sólo cinco años, las “muñecas........
