La vida sin Dios… ¿más fácil y más feliz?
El escritor y filósofo suizo, Alain de Botton, ateo declarado, ha imaginado una sociedad verdaderamente secular, incorporando sí, ideas de la religión, a través de una “religión para ateos”. Botton reconoce que los no creyentes se pierden muchas de las ventajas de pertenecer a una fe. De ahí que propusiera rescatar de las religiones, consignas sobre cómo construir un sentido de comunidad, hacer que nuestras relaciones perduren, superar los sentimientos de envidia, etc. Esto, con el fin de no terminar abrazando “doctrinas peculiares”. Y es que ya lo decía Chesterton, “Cuando un hombre deja de creer en Dios, no es que deje de creer en nada, sino que empieza a creer en cualquier cosa”.
En una reciente columna hallé este párrafo: “en estos tiempos en que la religión, sobre todo en el epicentro del mundo occidental, ya no juega un rol preponderante, se han desmontado una serie de tabúes que han hecho la vida más fácil o más feliz a las personas”.
Varios estudios científicos coinciden, no obstante, en que, en comparación con los creyentes, quienes carecen de fe tienen menores probabilidades de gozar de buena salud y felicidad. Esas investigaciones, presumo, observan dos elementos que ayudan a alcanzar algo de bienestar: tener un propósito trascendente -que evita el vacío existencial- y contar con una comunidad firme. El sociólogo de........
