Compre hoy pague mañana
El anuncio del gobierno de Rodrigo Paz Pereira que levanta las restricciones impuestas por el sistema financiero para las tarjetas de débito y crédito y las compras en dólares en el exterior y mediante medios digitales parecería dar una certeza acerca del estado de la economía boliviana, sin embargo, lo que esta generando es una señal inequívoca de que el Banco Central de Bolivia aún no goza de independencia y continua bajo el régimen autocrático del Ejecutivo.
Si uno esperaba que la estabilización cobre protagonismo luego de las elecciones subnacionales, todo parece indicar que se sigue optando por una posición negacionista y bastante corta con relación al alcance de las “políticas públicas” ensayadas a través de decretos supremos. La pregunta que surge esta vez es ¿De qué sirve transparentar la gestión de compras del Estado cuando la inestabilidad financiera pública no sufre alteración alguna?
Es una incoherencia tal como limpiar la entrada de una casa envuelta en llamas. Prioridades señores,........
