Los grandes desastres aún no han ocurrido, y eso debería inquietarnos
Cuando hablamos de catástrofes solemos mirar al pasado: erupciones volcánicas que enfriaron el planeta, lluvias interminables que arruinaron cosechas, hambrunas que diezmaron regiones enteras. La historia demuestra que la naturaleza puede desencadenar crisis profundas. Sin embargo, el mensaje actual de la United Nations Office for Disaster Risk Reduction (UNDRR) es más inquietante: los peores desastres todavía no han sucedido.
No porque vayan a aparecer fenómenos desconocidos, sino porque estamos creando un mundo cada vez más expuesto. Clima más extremo, urbanización en zonas inundables o sísmicas, infraestructuras envejecidas y una interdependencia global creciente forman un cóctel........
