Navarra: el día que miramos donde miraban todos
La mayor mentira que contamos no es a los demás. Es la que nos repetimos cada mañana: “Ya habrá tiempo”. Y, sin embargo, basta anunciar un eclipse para que ese tiempo aparezca. Cambiamos planes, recorremos kilómetros y llenamos miradores. De repente, sí había tiempo. Nunca faltó. Lo único que apareció fue la certeza de que ese........
