Pangea
EL mundo flotaba en la inmensidad del espacio. Era como la bola azul que traían los Reyes Magos a los niños estudiosos. Ibas de Europa a América; una vuelta, otra vuelta, África y Australia. Si girabas muchas veces seguidas, veías el gran azul; las tierras se unían unas a otras en el universo, como un misterio de Zoroastro.
Hace millones y millones de años, la Pangea era una inmensa masa de tierra en movimiento. Hace unos 335 millones de años, las masas continentales terminaron uniéndose y formaron un único continente, rodeado por un solo océano: Panthalassa. Después, por un misterioso impulso de lo infinito, aquella unidad comenzó a desgarrarse. “Pan”, todo; “gea”, tierra.
Los extremos quedaron fríos, enteramente blancos. Bellísimos y solos, en un aislamiento que aún no sabían qué era. La Tierra, como una naranja, fue separando sus gajos; uno era cálido, otro frío; en un lugar crecían bosques inmensos y, en otro, estepas, desiertos y silencio. Mucho silencio.
La Tierra se había aislado, pero en su inmenso interior albergaba una extraña vida que solo ella dominaba y sigue dominando. Si se........
