Pedri ilumina y Lamine la clava
1. Sin cambio de ritmo atacante
Empezar a un punto por encima del perseguidor no era lo mismo que hacerlo a tres o a cuatro. El líder tenía que contestar y desde luego que en este primer tiempo no jugó al nivel que deseaba Flick.
Con un once de rotaciones el conjunto blaugrana llevó el partido al ritmo que le convenía después de ir de un área a la otra en los primeros minutos. El Athletic quería presionar en las zonas de los defensas de Joan Garcia, el Barça jugar al ritmo de los pases. Y se impuso el estilo técnico blaugrana aunque con un problema: no meterle velocidad, no cambiar de ritmo, cuando llegaban al tres/cuartos de campo. Lo pagaron Olmo, Lamine, Ferran y el ‘desorientado’ Rashford al no recibir la pelota con ventaja. Monotonía. Estaba claro que en el descanso Flick iba a meter........
