La Copa que Charly no quiso levantar
El Barça se enfrentó al Sporting de Gijón en la final de la Copa del Rey de 1981 en un partido que se disputó en el estadio Vicente Calderón. Fue pocos meses después del secuestro de Quini, que frenó las aspiraciones barcelonistas de ganar la Liga.
Precisamente el goleador asturiano decidió con dos tantos la victoria blaugrana por 3-1, lo que le costaría ser tachado de traidor por los sectores más radicales de la afición de su antiguo equipo, que no le perdonó su papel de verdugo en la final. Aquel debía de ser el último partido oficial de Carles Rexach, que a los 34 años había decidido colgar las botas. Y qué mejor manera de hacerlo que........
