Rosa, la árbitra que plantó cara
Rosa Bonet Ramiro (Madrid, 1963) fue la primera mujer árbitro. Su padre la hizo socia del Atlético con 12 años junto a su esposa y su hermana. En el Vicente Calderón admiraba a Adelardo, Ufarte y Luis pero le llamaba la atención el hombre de negro que impartía justicia. Ser árbitra conectaba con su carácter. Fue engañada por el sistema y amenazada pero ella desafió al machismo de la época mirándole a la cara. Le inspiró la autoridad de Guruceta por encima del amiguismo de Mateu Lahoz.
A los 16 años decidió hacerse árbitra. El panorama futbolístico no podía ser más lúgubre. El final de los años 70 y el inicio de los 80 fueron convulsos. Pablo Porta recuperó a José Plaza en 1975 tras el escándalo Guruceta. El oscuro presidente del Comité Nacional de Árbitros (CNA) permaneció designando en solitario a los árbitros hasta 1990, una travesía que, por cierto, le fue mal al Barça (solo ganó una Liga).
Por otro lado, el Mundial-82 trajo a ‘Naranjito’ y un sorteo que deparó un espectáculo bochornoso ante 500 millones de espectadores. En el Palacio de Congresos de Madrid rodaban los bombos de........
