El cuento de la quiniela
Dónde está el mítico Pontevedra de Martín Esperanza, Neme e Irulegui que ganaba al Real Madrid y al Barça con el alias ‘Hai que roelo’? ¿Dónde juega hoy al Alcoyano, el equipo de los 50 de moral desbordante? Estos equipos ya no frecuentan la quiniela pero hacían soñar con ser millonario. Y si no, había el consuelo de comprar un Grundig o una magnífica Lavadora Edesa. Con 80 años el viejo juego del 1X2 languidece. La época del transistor pegado a la oreja desapareció.
Los juegos ‘on line’, la dispersión de horarios y las nuevas loterías han arrinconado a la apuesta. También la inclusión de Ligas extranjeras y de Segunda a causa de la nueva estructura de partidos. Ya no hay colas para sellar el boleto.
Pero siempre quedan visionarios que buscan de una vida de película en un par de columnas. Detrás de cada apuesta hay un romántico, un perdedor, una emotiva historia o sucesos perturbadores. A elegir:
En 1968 el joven agricultor de 18 años Gabino Moral era el hombre más buscado. La gente no hablaba de las inauguraciones de Franco. Con un boleto de dos apuestas, el muchacho vallisoletano se embolsó más de 30 millones de pesetas, el mayor premio hasta entonces. Gabino había utilizado los dados por primera vez para rellenar su quiniela. Jamás vio un partido de fútbol. Con los millones hizo realidad su sueño de comprar una finca, un piso en Valladolid, un Seat y un Chrysler”, explicaba ABC.........
