Me están vigilando
Hace bastantes años, el poeta español Antonio Machado dijo: «caminante, no hay camino, se hace camino al andar». Convencido de esas alentadoras palabras, me puse mi sudadera, mi camiseta blanca y mis zapatos guerreros; la idea era caminar y caminar, como lo he hecho por muchos años. Al llegar a cierta calle —que no voy a divulgar—, alcé la mirada y vi un letrero en medio de unos arbustos. Se trataba de una tabla donde, en letras grandes, se podía leer: «Siéntase vigilado, las cámaras comunitarias lo están grabando». Casi sin terminar la lectura de tan amenazante mensaje, fui invadido por un pánico indescriptible y, sintiéndome el peor delincuente, me alejé del lugar creyendo que alguien me perseguía.
Al llegar a casa, hablé por teléfono con un amigo, quien me dijo que en algunos barrios de la ciudad de Medellín sus habitantes se sienten desamparados ante la escasa presencia policial y debido a la proliferación de la delincuencia, decidieron tomar justicia por mano propia, vigilando y controlando ellos mismos su territorio. También me comentó que este tipo de letreros no siempre proviene de vecinos organizados, sino de grupos armados locales —combos o bandas— que imponen su propia «seguridad» y códigos de conducta mediante la violencia física o el........
