Las madres infinitas
Más allá del boato y las palabras grandilocuentes, las madres son únicas.
Pienso que las mujeres vinculadas al mundo laboral nos hemos preguntado a menudo sobre la pertinencia o no de dedicar tantas horas al trabajo remunerado cuando, en tantas ocasiones, las labores domésticas, el cuidado de los otros están en el centro de las obligaciones "naturalmente " impuestas.
No podemos desprendernos del " debe ser": es parte de los mandatos de género.
Somos dadoras de vida, protegemos y cuidamos en un ciclo que se repite sin cesar. Solamente la reproducción tiene un tiempo de término, lo demás nos sigue hasta el final de la vida. Cuidar está adherido a nuestra piel. Sin........
