Entre la gradualidad y la urgencia del problema del diésel
Desde hace un tiempo, Bolivia padece un crónico desabastecimiento de combustibles, con especial gravedad en el caso del diésel. Cabe preguntarse:
¿cuál es el plan del gobierno –si es que lo hay– para solucionar ese enorme reto?
La realidad en cifras
Un conjunto de datos clave nos ayuda a dimensionar la magnitud del problema:
1. Dependencia externa: Bolivia produce solo un 10% del diésel que consume.
2. Sectores consumidores: Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), los principales demandantes de diésel son el transporte (80%), la agroindustria (15%) y la minería (5%).
3. Subsidio y distorsiones: Tradicionalmente, los gobiernos han subvencionado el diésel, manteniendo su precio interno artificialmente bajo, para contener el costo de vida. Esto genera un derroche de divisas y un vigoroso contrabando hacia las naciones vecinas.
4. Impacto económico: El resultado directo es la escasez crónica del producto en los puntos de venta, lo que........
