La democracia, la Constitución y Rodrigo Paz
La Constitución Política del Estado (CPE) establece las bases para un sistema de gobierno democrático: las reglas del juego para la gobernanza y la convivencia entre ciudadanos libres que tienen la capacidad de escoger a sus gobernantes, y evitar que el Gobierno sea capturado por dictadores. Como tal, debe ser cumplida así no nos guste hacerlo.
Lamentablemente, en Bolivia los primeros que deben cumplir con sus preceptos, los gobernantes de turno, llegan a hacer caso omiso de la misma. El más grande infractor, irónicamente de su propia Constitución, fue Evo Morales al intentar forzar su reelección por cuarta vez, cuando la Constitución hecha a su medida sólo contemplaba una reelección sucesiva.
Pero no fue el único que hizo caso omiso de la CPE. El actual Gobierno hace lo mismo al violar el mandato de traspasar la presidencia al vicepresidente mientras el presidente se ausenta del país. Que esa determinación de la Constitución sea innecesaria y riesgosa es harina de otro costal, así como justificarla por la enemistad declarada del vicepresidente.
No se puede escoger las partes que uno quiere cumplir y qué partes no.
Sin embargo, la CPE no es una ley de la naturaleza. Una ley de la naturaleza es provisionalmente absoluta. ¿Por qué provisionalmente? Porque la ciencia puede descubrir una mejor explicación del modo en que la naturaleza funciona, en cual caso se la altera o........
