Hablemos ahora de grandes españoles sobre México
Hablemos ahora de grandes españoles sobre México
Esa ola de odio se ha elevado en México contra España impulsada por la extrema izquierda representada por López Obrador y Sheinbaum.
En 1946, tras descubrir los restos de Hernán Cortés en México, ocultos para que no fueran vandalizados, advertía el socialista Indalecio Prieto sobre «una gigantesca ola de odio (que) derribara tanta muestra del genio español», refiriéndose a la obra española en México: «las soberbias catedrales se levanten en vuestro suelo, y permanezcan erguidos los magníficos palacios, hasta no derrumbarse las casas de bello patio interior que recuerdan a Andalucía».
Esa ola de odio se ha elevado en México contra España impulsada por la extrema izquierda representada por López Obrador y Sheinbaum. En pleno siglo XXI forma parte de la ideología izquierdista transformar los debates históricos en armas políticas. Véase eso que llaman orwellianamente José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez "memoria histórica" para referirse a un ejercicio tan cínico como patético para lobotomizar ideológicamente a las nuevas generaciones.
Por esto, unas palabras medidas de Felipe VI sobre la conquista española de América han suscitado tanta polémica. El historiador americanista Esteban Mira Caballos ha puesto en su sitio a los victimistas de Hispanoamérica y ha defendido una verdad incómoda para Sheinbaum, López Obrador y la extrema izquierda española, siempre deseosa de comprar la leyenda negra antiespañola: la conquista de América no fue un genocidio planificado por el Estado español, sino un proceso complejo de alianzas, violencias individuales y mestizaje. «El 90% de los conquistadores fueron indígenas», subraya Mira Caballos. Los tlaxcaltecas, totonacas, huastecos y otros pueblos oprimidos por los mexicas o los incas se aliaron con los españoles para derrocar a sus propios tiranos locales. La sociedad mexicana actual —y la hispanoamericana en general— no es el resultado de una España ancestral enfrentada a unos «indígenas eternos», sino el fruto de una mezcla hispánica, indígena y africana. México es, sobre todo, Hernán Cortés, pero también Moctezuma, aunque los más........
