España: el país donde construir una vivienda se ha vuelto heroico
España: el país donde construir una vivienda se ha vuelto heroico
La vivienda en España ya no es solo un problema social. Es una maraña burocrática donde para levantar un edificio hacen falta más sellos que ladrillos.
El centro de estudios Atenea acaba de publicar el informe La vivienda tiene solución, elaborado junto a Carolina Roca, presidenta de Asprima, y Mikel Echavarren, consejero delegado de Colliers. Y el diagnóstico del informe resulta incómodo porque desmonta uno de los dogmas favoritos de nuestra época: la idea de que el mercado es el culpable de todo. No. El problema español no es la ausencia de regulación, sino, precisamente, una sobredosis de regulación. Una hipertrofia normativa que ha convertido la vivienda en una carrera de obstáculos fiscales, urbanísticos y judiciales donde construir resulta casi un acto heroico.
La vivienda en España ya no es solo un problema social. Es una maraña burocrática donde para levantar un edificio hacen falta más sellos que ladrillos y más funcionarios que albañiles. El país que hace veinte años construía barrios enteros ahora tarda más de una década en discutir si una parcela es urbanizable, sostenible, resiliente o emocionalmente diversa. Cada año producimos menos, los visados han disminuido un 45% y se estima que arrastramos un déficit de 600.000 viviendas. Mientras tanto, los jóvenes viven en habitaciones que cuestan más que los pisos enteros de sus padres, los alquileres se convierten en artículos de lujo y los ministros siguen compareciendo para anunciar otro observatorio, otro índice o alguna nueva genialidad intervencionista destinada, naturalmente, a empeorar las cosas.
Because esa es la gran paradoja española: cada ley de vivienda nace para abaratar la........
