Llorona mediocridad
Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Las personas más odiadas, acosadas y perseguidas que conozco no sólo no suelen presumir de ello, ni jactarse de llevar escolta.
Nunca le he deseado ningún mal a nadie, y con Sarah Santaolalla no voy a hacer una excepción. Espero que esté bien de salud, de dinero y de amor. Tengo la absoluta convicción de que una inmensa mayoría de españoles piensan igual -o tienen cosas más importantes en qué pensar- y no sólo no están planeando ningún ataque contra la integridad física de Sarah Santaolalla, sino que, de presenciar uno, lo atajarían raudos. Incluso gratis y en su tiempo libre, es decir, sin ser escoltas profesionales, cobrando del erario público del Ministerio del Interior.
Hubo un tiempo, con ETA todavía activa, en que el Ministerio del Interior ponía escolta a periodistas que se........
