Gobiernos de izquierdas
Foto de grupo del último de los cinco gobiernos de Joan Lerma, con la primera y única mujer a la que hizo consellera. / Levante-EMV
Para colonizar el futuro hay que cimentar el presente, y ahí solo se llega desempolvando el pasado y reinterpretándolo a la vez. No se sabe qué se pretende hacer en un país ni hacia donde va si antes no se estudia lo que fue. Es lo que hizo el primer gobierno socialista (1983-1995) y lo que no hizo el Botànic (2015-2023). No sólo había que diseñar en los ochenta un plan de largo alcance que atravesara las etapas electorales y los cambios de color político desde la base de nuevas lecturas históricas; también se necesitaba una historia renovada que explicara el presente y que afirmara la nueva realidad política: un gobierno socialdemócrata en un País Valenciano largamente pensado entre emociones y racionalidades, entre charlas, estudios y ensayos, pero que nunca había tocado tierra y mucho menos tocado el Palau de la Generalitat desde los firmamentos autonómicos. Había finalizado el viaje de la idea a la responsabilidad. A partir de ahí, la historiografía debía de proporcionarle la carga discursiva, entendiendo que, por debajo de la agitación de los sucesos y acontecimientos -de las capas superficiales-, discurría el verdadero peso de la transformación. Lo que impulsó el gobierno socialista con Joan Lerma al frente fue una suerte de “institucionalización” de la historia: sistematizar, acentuar y propagar la renovación que se venía alumbrando en ese campo desde los sesenta. La historia, sí, como maestra de la vida y forjadora de una conciencia social. La pieza clave que ordenó, concibió y pensó todo ese territorio epistemológico fue la Institució Valenciana d’Estudis i Investigaciò. La IVEI articuló la........
