David Uclés: El alumno que nunca tuve
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Si yo hubiera sido profesor, o mejor aún profesora, si por vocación o por cosas del destino me hubiese tocado hacer clases en un colegio, instituto o liceo de provincia, creo que mi mayor orgullo hubiese sido tener un alumno como David Uclés, estrella de las letras españolas, sujeto últimamente de todo tipo de polémica.
Uclés, el joven de Úbeda que ha conquistado el mundo literario español con su origen humilde, su pelo largo y su acordeón, representa exactamente ese tipo de éxito improbable que los profesores soñamos: el alumno que llega desde los márgenes y obliga al centro a prestarle atención sin traicionar a su pueblo. Conste que no he leído aún su libro La península de las casas vacías, y puedo concebir que sea una obra maestra como de alguna manera es una obra maestra su autor. Conste que quizás no lo leeré por eso mismo, porque por lo que dicen las reseñas positivas y negativas es también exactamente el libro que como probable profesor de instituto o liceo o colegio rural hubiese esperado que un alumno escribiera. Un libro que hable del pueblo en que nos conocimos, pero que dialogue con Cien años de soledad, libro que seguramente le hubiese enseñado con entusiasmo a este alumno fantasma.
A este alumno fantasma de tener esa vocación de profesor rural que nunca tuve le hubiese animado a explotar todos sus........
