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Un contrabando de historias

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17.02.2026

El contrabando ejemplar

Barcelona, 2025, 344 pp.

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En su reportaje sobre Estados Unidos, Un forastero en Lolitalandia, Gregor von Rezzori constataba: “Para los europeos, con tres mil años de historia sobre sus espaldas, la historia es algo tan remoto en el tiempo que ha perdido cualquier tipo de realidad. Se relata como un drama o se sintetiza en el alto nivel de la saga. Por el contrario, la sangre de la historia americana es tan sorprendentemente fresca que muestra el color de la sangre verdadera.”

Sin embargo, en este aquelarre que es El contrabando ejemplar (y que alguna prensa ha definido como una “fábula sobre la identidad argentina”), el frescor de esa sangre emerge a través de las grietas de una superficie craquelada de mitos y leyendas, lo mismo antiguos que modernos. Recorrer sus páginas es caminar sobre los alfombrados meandros de una arcilla reseca que cobra vida a cada paso: basta apoyar el pie sobre una de sus losas polvorientas para escuchar el crujido que rompe la costra y abre las puertas a nuevos flujos de historias.

Lo que desde el inicio se nos ofrece como trama principal (Pablito, un escritor sin éxito y cleptómano confeso, se propone robar una novela a su difunto amigo y mentor Eduardo de la Puente) no es más que un pretexto. El plagio anunciado nunca se consuma, a menos que consideremos como tal la accidentada labor de búsqueda y reproducción fragmentaria del manuscrito original, que aparece mutilado entre las aguas de un Leteo que aquí se nos presenta en forma de trastero inundado en Torrelodones. La novela que ahora leemos, titulada El contrabando ejemplar y cuyo autor es Pablo Maurette, comparte con la “plagiada” obra de Eduardo solo el título: viene a ser más bien un homenaje a este último, una compilación de sus historias (las contadas por Eduardo a Pablito de forma oral, lo mismo de viva voz que en larguísimos........

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