El sacrificio de la reina
Nombre de usuario o dirección de correo
La solicitud de Estados Unidos para detener y extraditar a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, abrió un poliedro político: tiene una cara penal, una diplomática y una jurídica, pero también una cara territorial que involucra a Sinaloa, a Palacio Nacional, a Morena y a Washington. En ese poliedro, la presidenta Claudia Sheinbaum eligió ocupar el centro como figura moral agraviada. Su maniobra es astuta: transformar el escándalo de un gobernador manchado por la sospecha de haber protegido a narcotraficantes en una conversación sobre la dignidad personal de la mandataria.
El giro no es menor, es inteligente para la imagen interna de Morena pero es muy peligroso para el gobierno federal. Que no se olvide que aunque Sheinbaum es líder y soldado del partido, su rol más importante es el de encabezar el gobierno mexicano. Al reabsorber la contaminación que persigue al sinaloense Rocha, reordena las emociones disponibles y desvía la crítica. Los dardos ya no apuntan al gobernador de Sinaloa ni a las zonas podridas de Morena, sino a los........
