Más observaciones y anécdotas
Los españoles tienen dificultad para pronunciar las consonantes tl en Atlas, Atlante, Atlántico, Atlántida, atleta, atletismo y atlantismo, en una sola sílaba. Dicen: Ad-las, Ad-lante, Ad-lántico, etc. En México, por influencia del náhuatl, pronunciamos fácilmente A-tlas, A-tlante, A-tlántico, etcétera.
Esas pocas palabras con tl vienen del griego. En particular, tl viene del nombre de Atlas, también llamado Atlante. En la mitología griega, Atlas fue un titán rebelde a Zeus, cuyo castigo fue soportar la bóveda celeste, para que no se desplomara sobre la tierra. En griego, tláo (τλάω) era cargar sobre sí mismo (Liddell y Scott, Greek-English lexicon, 1996). Benjamin Lee Whorf (“The origin of Aztec tl”, American Anthropologist, 6 de abril de 1937, pp. 265-274) dice que en el náhuatl central, pero no en los otros, se desarrolló tl, a partir de t, sobre todo antes de a (ta > tla).
Lo admirable de la especie humana es que haya sobrevivido a los mosquitos. Aunque dicen que los mosquitos tendrán la última palabra.
El oso gruñe y ruge. El gruñido es bajo, corto y reiterativo. El rugido es aislado, potente y explosivo.
En latín no hay palabras agudas. En francés todas lo son.
En Lima, los taxistas aconsejaban al turista no asomarse a la........
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