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Benny Hill en Downing Street

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23.06.2026

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La noche en la que llegué al hotel había mucha gente en la calle mayor de Boston pero nadie hablaba en inglés. En la mañana los comercios ya mezclaban voces británicas y del este de Europa. Los periódicos decían que la ciudad, con unos 67.000 habitantes, tenía en junio de 2016 el mayor porcentaje de inmigrantes del país. Cerca del ayuntamiento, empresas agrícolas anunciaban empleos en una vitrina.

Aquí se exportaba lana a Holanda en la Edad Media. La liga Hanseática facilitaba el comercio entre capitales del centro y del norte de Europa. Rutas fluviales y pantanales fértiles extendidos desde Lincoln a Cambridge rodean Boston. La comarca produce el 10% de los alimentos del Reino Unido.

En la puerta del consistorio, dos jubilados. “Son muchos más que el 25%”, puntualiza el primero sobre el exceso de inmigrantes locales. En esta vieja mansión de ladrillo rojo se juzgó en el siglo XVI a calvinistas puritanos que querían huir del monarca y partir a la costa para sembrar su religión en América. Fundaron Boston y Massachusetts.

Uno de los viejos, con un hijo en Ibiza, se molesta porque su villa “se ha convertido en capital del crimen, con cuchilladas entre polacos y lituanos”. “Aquí ganará el voto ‘contra’ para que se marchen los inmigrantes, pero no podemos expulsarlos”, dice. El 76% de la población votó más tarde por el Brexit, el mayor porcentaje del país. 

En el itinerario del norte de Inglaterra, Sunderland. Había fallecido un popular vendedor de frutas y hortalizas, Steve Thoburn, que ofrecía en su báscula productos etiquetados con medidas de peso imperiales, una ‘pound’ en vez de un kilo. Le multaban, y se propagó un movimiento nacional de ‘Mártires del Sistema Métrico’. Ni la necesidad de proteger las fábricas de automóviles frenó aquí el voto al Brexit. 

En Suffolk, el hijo de unos granjeros quiere cultivar sin reglas comunitarias. Su padre le pregunta si cree realmente que el Gobierno subvencionará su negocio como lo hace la UE. La madre dice que, “si nos vamos, se va a reír de nosotros todo el mundo”. En el programa matinal de la BBC, la líder nacional de los granjeros les alienta a votar por el “in”. Todos los entrevistados por la radio dicen que votarán por el “out”. 

En Birmingham, un líder sindical repite lo ocurrido a la presidenta de la Unión Nacional de granjeros: “Hicimos una votación de afiliados. Todos los delegados de fábrica optaron por la permanencia”. La UE promovida por Jacques Delors mejoró la legislación laboral en el Reino Unido. Pero los trabajadores con baja renta preferían el Brexit.

Sondeos posteriores desvelaron que entre la numerosa población de origen asiático había desconfianza hacia la Unión Europea porque aventaja a los europeos. Estos podían ir y venir a cualquier país de la Comunidad, los procedentes de India o Bangladesh tenían dificultades para traer a sus familias. Los sondeos confirmaron también que los pobres votaron para alejarse de voces ajenas. Contra la globalización y los inmigrantes de Europa del Este. 

A las 7.20 de la mañana del 24 de junio de 2016, las televisiones anunciaron que los partidarios de abandonar la UE........

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