La epidemia silenciosa de la que nadie quiere hablar
Hace unos días conocimos una noticia terrible. Un hombre apareció fallecido en su vivienda después de pasar días sin que nadie notara su ausencia.
Días. No horas. No una tarde. Días.Y mientras leía la noticia no podía dejar de pensar en algo profundamente incómodo: el verdadero drama no era la muerte. El verdadero drama era la soledad.Porque morir es inevitable. Pero desaparecer sin que nadie pregunte por ti durante días debería hacernos reflexionar como sociedad.Vivimos en la época de los grupos de WhatsApp, de las videollamadas, de las redes sociales y de las felicitaciones automáticas. Nunca habíamos tenido tantas formas de comunicarnos y, sin embargo, cada vez hay más personas que se sienten solas.Es una paradoja cruel.Sabemos qué........
