El cuento de la criada ya no parece ciencia ficción
Hay libros que uno lee convencido de que pertenecen al género de la ficción. Distopías imposibles. Advertencias exageradas. Relatos escritos para entretenernos mientras pensamos: «Menos mal que algo así jamás ocurriría aquí.»
Eso pensaba mucha gente cuando leyó El cuento de la criada de Margaret Atwood. Hasta que empezamos a escuchar determinados discursos políticos.
No, España no es Gilead. Y decir lo contrario sería absurdo. Pero tampoco hace falta que una democracia se convierta de la noche a la mañana en una dictadura teocrática para empezar a reconocer algunos patrones inquietantes.
Porque las libertades rara vez desaparecen de golpe. Normalmente empiezan a erosionarse........
