Mi compañero, el algoritmo y yo
El 1 de mayo siempre ha sido una fecha para mirar al trabajo con respeto y, a veces, hasta con nostalgia. Este año conviene mirarlo con algo más de pragmatismo. Porque el trabajo está en plena revolución y, en los últimos meses, se ha incorporado en muchas empresas un nuevo compañero silencioso: el algoritmo. No se nota, pero está ahí y ha venido para quedarse.
Primero, las buenas noticias. España arrastra desde hace décadas un problema estructural de productividad. Aquí la IA puede jugar un papel relevante. La evidencia empírica recogida por BBVA muestra que puede aumentar la productividad entre un 14% y un 56%, según la tarea. Eso sí, el impacto no es automático: existe una «curva J»: primero inversión y adaptación; después,........
