Por ti fui poeta, por ti cristiano…
Por Mariano Palazzo. Marzo, 2026.
El título de esta entrega es la frase que pronuncia el poeta latino Estacio a su admirado predecesor Virgilio cuando, el peregrino Dante, le devela al autor de la Aquilea y la Tebaida, quien es el guía que lo acompaña en el ascenso a la cima de la montaña, coronada por el paraíso terrestre. Es el famoso verso 73 del canto XXII del Purgatorio dantesco.
Según Franco Nembrini, Dante autor lo que pretende es declarar que la literatura sirve para vivir: Un libro, una poesía, un relato, unas estrofas, pueden cambiar una existencia y, de hecho, Estacio está convencido de ello, y así se lo hace saber al autor de la Eneida cuando le confiesa que después de haber leído los versos 56-57 del III libro de la épica de Eneas, su vida se transformó.
Siglos después, el Dante narrador parafraseó ese pasaje al poner en los labios de Estacio las palabras de su mentor: ¿Por qué gobiernas tú, sacra hambre de oro, el apetito de los mortales? (Purgatorio XXII, 40-41); a partir de ese momento para Publio Papinio, según las crónicas, nacido en Nápoles y fallecido en la Ciudad Eterna, se inició un camino de conversión, de reeducación.
¡Vaya palabra! ¡que poderoso verbo! ¡Reeducar, volver a educar!
Pero antes de continuar mi reflexión sobre la reeducación, hago un paréntesis para recordar que, a mediados de la década de los ’80 y con 16 años cumplidos, obtengo mi título de bachiller en ciencias, representando esto un período de transición existencial y, al igual que muchos adolescentes, estaba yo buscando un sentido a mi vida; en determinado momento de ocio, comencé a vagabundear en la rica biblioteca que había en mi casa y busca que te busca… sin tener idea que buscar, me encuentro con un libro cuyo título me llama la atención: La tercera ola (1980), su autor: el doctor en letras, leyes y ciencias: Alvin Toffler. Este futurólogo estadounidense visitó Venezuela en julio de 1999; en su intervención sugirió que el país debía diversificar su economía, que debía encaminarse hacia una economía de la información (tercera ola); un tema de debate que continua hoy siendo motivo de acalorada discusión para determinar el desarrollo económico de nuestra nación petrolera.
Cuando tomé con mis manos el libro y comencé a hojearlo, este me atrapó de inmediato. Mientras lo leía en mi cabeza se iban sucediendo imágenes y mi fantasía se desplegaba, fue impactante. Cuando lo terminé de leer lo regreso a su lugar y mientras lo ordenaba, justo al lado había otro texto del mismo autor: El shock del futuro (1970), sin dudarlo lo saqué y lo revisé. En este libro él afirma, citando una frase escrita en la década de los sesenta por el también futurista, psicólogo y poeta Herbert Gerjuoy, que “los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”.
Eran los tiempos cuando la idea de tener una Computadora Personal (PC por sus siglas en inglés) comenzaba a despuntar, y ya científicos y estudiosos de todo el mundo vislumbraban la revolución digital que se avecinaba, la llamada tercera gran ola que cambiaría a la humanidad. Según Toffler, después del primer tsunami, que comenzó alrededor del 10000 a.C. cuando los primeros seres humanos pasaron de ser cazadores-recolectores a ser agricultores y pastores, llegó la segunda gran oleada, la llamada revolución industrial, que comenzó a mediados del siglo XVIII, es decir a partir de 1760. De esta manera, el ser humano pasó de ser una organización constituida por grupos nómadas y errantes a una sociedad estacionaria y agrícola, y con el paso del tiempo “evolucionar” hacía una sociedad industrial; Es a partir de mediados del siglo XX cuando comienza un nuevo proceso de transición hacia lo que se ha denominado la sociedad del conocimiento, y donde se hace cada día más evidente la revolución educativa que trae implícita, donde una de sus principales características es el llamado a aprender, desaprender y volver a aprender.
Es que en este cambio de era, uno de los primeros desafíos con su bagaje de interrogantes y cuestionamientos, cae inevitablemente en el proceso educativo que hoy rige a la humanidad. Cada día que pasa nos sumergimos más y más en una realidad cambiante, navegamos en un océano turbulento propio de los cambios de era, donde el futuro es incierto: nadie sabe con certeza que nos depara el tiempo por venir, pero cada vez son más lo que entienden que una era, una época está quedando atrás, al igual que pasó, por ejemplo, durante la transición de la llamada Edad Media al Renacimiento.
Por esto, para entender el actual momento, los clásicos nuevamente vienen a nuestro encuentro y el Poema Sacro es uno de esos faros que iluminan el camino; Un texto que fue escrito precisamente en los tiempos que los vientos huracanados del cambio estaban la tierra azotando: el período de transición (y profunda confusión y consternación) cuando Dante cedió el testigo a Miguel Ángel, y no es casualidad que este último era su admirador, es decir veía en el Alighieri una luz que iluminaba el devenir de la humanidad.
Así como no fue casualidad que mi tesis doctoral abordara la cuestión sobre sí la Divina Comedia de Dante Alighieri podría ser una posibilidad de reeducación del ser y redirección en los turbulentos tiempos de hoy; Mi propuesta fue presentada, y aprobada, en agosto del 2025, en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, UPEL, en el instituto pedagógico de Maracay “Rafael Alberto Escobar Lara”, bajo la tutoría del doctor José Manuel Briceño Soto, y no deja de ser muy significativo esto, quiero decir, fue valorada positivamente en la Universidad donde se forman los maestros del país.
Y ya que hablamos de pedagogía y procesos de reeducación, es bueno también que definamos algunos conceptos básicos, y empiezo precisamente con la palabra docente, la más general, la que engloba a todas las demás y que, según el filólogo Javier Álvarez, etimológicamente proviene del participio presente del verbo latino docěre (enseñar), o lo que podría equivaler también a hacer que alguien aprenda. Según Álvarez, docente deriva del verbo defectivo decet, es decir, lo que es conveniente/apropiado, por lo que, en última instancia, el docente es el que hace a alguien apropiado, conveniente.
Una segunda palabra que, generalmente utilizamos como sinónimo de la anterior, es la de maestro, y nuevamente, según el divulgador lingüista Álvarez, maestro es la forma patrimonial de la antigua palabra latina magister: el mejor, y bien podríamos concluir que el mejor de una escuela ha de ser forzosamente el maestro, ya que sabe más que sus alumnos.
Una tercera palabra, que se encuentra muy asociada a las dos anteriores, es la de profesor que, una vez más, según Paco Álvarez (nuestro referente que enseña latín y griego antiguo), profesor es un sustantivo de acción derivado del verbo profitēri: hablar delante de la gente, y su evolución semántica deriva en: aquel que habla delante de los alumnos.
Docente, maestro, profesor… que nobles definiciones son, cuanto han ayudado a la humanidad y cuanta falta necesitamos de personas preclaras que desempeñen tan invalorable oficio, función, misión. La impostergable y urgente acción de seres que iluminen hoy un camino de transformación, de reeducación; tal y como lo podemos leer en el famoso canto XXII del purgatorio dantesco, ante la pregunta que Virgilio le hace a Estacio ¿qué sol o que luz te disipó las tinieblas de modo que enderezaste tus velas detrás del pescador? Y él contestó: Tú primero me enviaste hacia el Parnaso a beber en sus fuentes y después alumbraste mi camino hacia Dios. Hiciste como aquel que va de noche y lleva la luz detrás, de la cual no goza, pero ilumina a los que le siguen, cuando dijiste: El siglo se renueva; vuelve la justicia a la primera edad del hombre y una nueva progenie desciende del cielo (61-72).
Dice Nembrini que el corazón humano siente el deseo de la felicidad, pero sin un hecho real, sin un encuentro con personas concretas que encarnen y permitan experimentar esta novedad, esa intuición está destinada a quedarse en un anhelo insatisfecho, doloroso; es la condición del limbo, al cual pertenece el mismo Virgilio, y cuyo castigo es un deseo sin esperanza (Infierno IV, 42). Según Franco Nembrini, la decisión fundamental de la vida es elegir a quién seguir, lo cual se basa en reconocer la mirada de quien nos asegura que la vida merece la pena. Esta elección implica una “suprema rebelión” contra la soberbia personal, optando por una confianza que sostiene la existencia, a menudo ejemplificada en el acompañamiento y el sentido de autoridad.
Baste solo esto escribir para entender el valor, la importancia, el significado de ser docente, maestro, profesor, tal y como lo ilustra en sus versos el Dante autor: Poeta, te suplico… para que pueda huir de este mal y de otros peores que me conduzcas… (Infierno I, 130-132) … Tú me has dado tantos ánimos con tus palabras, que he vuelto a mi primer propósito. Vamos, pues. Una misma voluntad nos une. Guía tú, señor y maestro. Así le dije, y cuando echó a andar, entré por el difícil y áspero camino (Infierno II, 136-141).
El valor que el Dante Autor, el Dante Narrador y el peregrino Dante, le dan en la Divina Comedia es extraordinario, solo por nombrar algunos datos el término maestro es mencionado ciento nueve veces en, al menos, 54 de los cantos de los cien que conforman el Poema Sacro; En este sentido hay otra palabra que destaca: “Duca” que proviene del latín dux, que significa “guía”, “conductor”. Esta raíz deriva a su vez del verbo latino ducere (conducir, guiar desde el frente) y se nombra noventa y dos veces en, al menos 47 cantos.
Es indudable el reconocimiento que Dante Alighieri da al arte de educar y encaminar correctamente a las almas extraviadas y por eso insiste en esto con otros términos que destacan en la Divina Comedia como la palabra poeta, considerando la poesía como fuente inagotable de sabiduría, la de autor, en el sentido de producir ideas y conocimientos para bien de la humanidad y por supuesto, la palabra guía; Es que el mismo dantista contemporáneo Nembrini cuenta que todo inicio parte de la mano de una guía ya que es inviable plantearse un crecimiento personal haciendo el camino solo. Un concepto que definitivamente contrasta con nuestra era actual donde se impone la ley del yo y del ego, el individualismo en su máxima expresión y como nunca desbordado, y esto basta con constatarlo con la explosión que estamos viviendo con el egocentrismo exacerbado que se promociona a través de las redes sociales.
Consciente o inconscientemente todos seguimos a algo, a alguien, nos guste o no vamos detrás de la estela que va dejando una manera de ser y/o pensar, es inevitable… La Divina Comedia nos enseña esto, al punto que entendemos que una de las preguntas fundamentales en la vida y en la evolución de un ser es ¿A quién sigo? y por eso no es casualidad que los términos maestro, poeta, guía aparezcan tantas y tantas veces a lo largo del poema, y no es tampoco casual, que el mayor número de veces en las cuales aparecen estas palabras sean precisamente durante el recorrido por el infierno, donde impera el mal y donde obviamente es mucho más fácil desviarse y equivocarse, mientras que el menor número lo encontramos en el paraíso donde ya nuestra capacidad de discernimiento ha logrado tal altura que nuestro libre albedrío para decidir entre lo correcto y lo equivocado está totalmente fortalecido y aclarado; Incluso en el purgatorio se rescatan estas palabras, ya que todavía en ese camino de ascenso hay riesgos de caer, en el mundo intermedio todavía las tentaciones pueden hacer mella en nuestro ser.
En todo caso y ya para ir cerrando, quiero hacer un público reconocimiento al ingeniero Antonio Iachini, quien acaba de ser nombrado experto del Ministerio italiano de Asuntos Exteriores y de la Cooperación Internacional (MAECI) ante el Consejo General de los Italianos residentes en el Exterior (CGIE), como una manera de valorar lo que fue su compromiso y empeño permanente con la comunidad italiana en Venezuela.
Necesario es recordar que, durante sus funciones como consejero electo por la comunidad italiana residente en Venezuela, para ser representada en Roma, tuvo un particular interés en el ámbito de la promoción de la lengua y la cultura italiana, sosteniendo y llevando a cabo significativas iniciativas como: la del concurso de máscaras italianas, llevado a cabo en el 2025, gestionado y coordinado por su asistente, nuestra gran amiga la incansable Cavaliere de la república de Italia Patricia Aloy. Una iniciativa que involucró colegios y/o instituciones de educación superior de todo el país, y en nuestro caso en Maracay también la universidad que representamos (Núcleo Rafael Alberto Escobar Lara de la UPEL).
Pero no sólo han sido concursos, sino también promocionando actividades de divulgación como la que se llevó a cabo en diciembre up con la gente de Emilia Romagna Aragua y tres de las más importantes universidades italianas (Boloña, Parma y Modena-Reggio Emilia) así como ha sido un enlace fundamental con la Universidad de Téramo-Abruzzo, en el proyecto que la Federación de Asociaciones Italo Venezolanas (FAIV) impulsa en la búsqueda de crear oportunidades de estudio para los jóvenes universitarios de Venezuela y se ha interesado en la iniciativa que la FAIV conjuntamente con la UNEM y la Dante Alighieri local están llevando a cabo para masificar el idioma italiano en las escuelas públicas venezolanas, proyecto liderizado por la Dra. Rosa López de D’Amico y que es del conocimiento de las autoridades italianas en Venezuela desde sus inicios, y más recientemente del doctor Daniele Corzani, dirigente escolar del gobierno italiano para Colombia y Venezuela.
Un hermoso proyecto que nació hace más de dos años y que comienza a dar sus frutos cuando, a mediados de marzo, se iniciaron los cursos propedéuticos en la licenciatura como maestros especialistas en el idioma italiano de la Universidad del Magisterio en, al menos, nueve estados: Amazonas, Barinas, Bolívar, Carabobo, Cojedes, Guárico, Mérida, Nueva Esparta y Trujillo; pero que ya tiene inscritos en el resto de todos los demás estados del país (son más de 100 aspirantes) que comenzarán su camino en la segunda cohorte de este año en octubre 2026.
Asimismo, el ingeniero Iachini, durante su desempeño como consejero del CGIE, se convirtió en el primer representante oficial de nuestra comunidad que, en los 30 años de existencia del Comité de Maracay, visita oficialmente la sede central de Palazzo Firenze en Roma donde sostuvo importantes reuniones con las autoridades de la Sociedad Dante Alighieri.
Concluida la posibilidad de seguir desempeñándose como representante del CGIE Venezuela, lejos de renunciar a su vocación de servicio, acepta la propuesta que el MAECI le hace para desempeñarse como experto del CGIE, una designación que, por primera vez en la historia republicana de Italia, recae sobre un representante ítalo venezolano; por lo que le deseamos el mayor de los éxitos porque su triunfo será también el nuestro, el de todos los ciudadanos italianos, y no solo, residentes en el país sin excepción.
Finalizo con la reseña del viaje hecho a los llanos altos y los andes venezolanos acompañando a la FAIV; Primeramente, con el encuentro con la colectividad ítalo venezolana residente en Barinas (12/03/26) donde compartimos presídium con los representantes del COM.IT.ES Caracas (Giuseppe Di Cera, Angelo Petricone, Fiorindo Marozzi y Orlando Santoro), el vicecónsul de Italia del estado, Giuseppe Gherardi (presente en la sala también la vicecónsul del estado Guárico, Ninoska Donnaruma), así como el representante en Venezuela del Comité Olímpico Italiano (CONI) doctor Nello Collevecchio.
En el encuentro de Barinas se habló sobre la nacionalidad italiana y los procesos para obtenerla, de la certificación en la competencia del idioma italiano, sobre oportunidades de estudio en Italia, del proceso electoral que se está llevando a cabo y que tiene que ver con el referéndum constitucional italiano marzo 2026, se habló sobre la inscripción en el Anagrafe degli Italiani residenti all’estero (A.I.R.E.) y los procesos para solicitar cambio de residencia a través del portal fast.it y/o Prenotami, así como las inquietudes en cuanto a la descentralización de los trámites consulares y más, mucho más.
Terminado el encuentro, acompañamos a la Junta Directiva local a su acto de toma de posesión período 2026-2028, donde por primera vez en los 59 años de historia de esta institución quedó electa una mujer: la señora Anna Marcoccia que se suma a la presidente del Centro Social Italo Venezolano de Valencia, la abogada Antonella Pinto; a la Cavaliere de la república de Italia, Mariana Di Zacomo de Zanni quien dirige la Casa D’Italia de Paraguaná; la corresponsal consular la profesora Anna Cazzadore que dirige la Casa D’Italia de Ciudad Bolívar y por supuesto a la también recién juramentada (sábado 14 de marzo de 2026) como presidente del Centro Italo Venezolano de Oriente en Puerto La Cruz, la vicecónsul de Italia en el estado Anzoátegui, la doctora Sina Rena.
Estas honorables damas vienen además, a consolidar una tendencia que comenzó con aquellas pioneras como Liliana Younes de Zagorscak quien dirigía el Centro Ítalo de San Felipe y que formó parte de los seis que fundaron la FAIV en 1983: Salvatore Pluchino (Caracas), Filippo Sindoni (Maracay), Federico Morena (Maracaibo), Raffaele Serrapiglio (Valencia) y Giustino Vitale (Calabozo), seguida de muchas otras como la mítica Nadia De Lorenzi quien dirigió la AFIVEL y con quién me tocó compartir honores durante los Juegos Barquisimeto 2006 y/o a la primera y hasta ahora única presidente del Centro Italo Venezolano de Guanare, la quien fuera selección de Venezuela en la disciplina de voleibol, Ana Fernández.
A esta rosa de honorables damas hay que sumar por supuesto a la ingeniera Mirna Casinelli, primera mujer en dirigir la Casa de Italia de Maracay y con quien compartí en el Comites Caracas como parte de los candidatos que resultamos electos por la lista Il Rinnovamento, que mi persona encabezada en el 2014.
Y toda esta efervescencia femenina de nuestra colectividad se da en pleno mes de marzo, que es el dedicado enteramente a la mujer, por el mismo hecho que el día 08 es el festejo oficial, recordando lo que nuestro referente Dante narra al inicio de su periplo ultramundano que su viaje de reeducación es impulsado y deseado por las tres damas santas que interceden ante la Trinidad para salvar su humanidad: La Virgen María, Santa Lucia y su inolvidable musa inspiradora: Beatrice, en otras palabras el hombre se salva gracias a la mujer.
Como colofón a la experiencia andina está la visita a los colegios Los Pirineos-Don Bosco, el Metropolitano, Juan XXIII y el contacto con el María Montessori de San Cristóbal, todo esto guiados por otra gran mujer, referencia de la colectividad, vicepresidente del Centro Ítalo Venezolano del Táchira (CEIVET) y consejero principal del COM.IT.ES. Occidente quien viene desarrollando un trabajo extraordinario. Un ejemplo de ello es su condición de “influencer” en la cuenta oficial en Instagram de dicho ente, promoviendo oportunidades de estudio en las universidades italianas, dando a conocer todas y cada una de las excelencias académicas de la bota europea, que viene a sumar y reforzar el gran proyecto que FAIV-UNEM y la Dante vienen ejecutando y que ya está dando sus primeros hermosos frutos.
Luego de las respectivas visitas a los colegios, subimos al CEIVET donde se estaban llevando a cabo las asambleas ordinarias de FEDECIV, en su ruta a los juegos deportivos Maracaibo 2026, y la de FAIV donde se estaba llevando a cabo el proceso de votación para elegir las nuevas autoridades 2026-2028, y donde resultó reelecto Claudio De Mauri. Jornada llena de entusiasmo y alegría y donde fuimos atendidos a cuerpo de rey por su directiva, encabezada por el gran amigo Francesco De Carolis y su señora esposa Mariana.
No puedo no mencionar el hecho de que, en este artículo, donde estamos hablando de docencia y pedagogía, el acto de elección de la FAIV se llevó a cabo el sábado 14 de marzo, es decir el mismo día que se celebra el natalicio de Luis Beltrán Prieto Figueroa, conocido como el “Maestro de los maestros” y/o el “Maestro de América” quien defendía y promovía la responsabilidad del estado como rector y principal garante de una educación de calidad y para todos: “Educar es, por encima de todo, formar una conciencia, crear un espíritu, señalar un rumbo”.
El cierre de la asamblea federativa mejor no pudo ser, y mientras disfrutábamos de un suculento almuerzo y de la maravillosa vista que desde el centro uno se deleita observando el valle donde se asienta San Cristóbal, tuvimos la oportunidad de hacer entrega de un mapa político de Italia a todas y cada una de las casas de Italia y/o centros ítalo venezolanos presentes para que sirva de ulterior motivación para afianzar y/o iniciar cursos de la lengua donde el sí suena.
Cerramos con las palabras que el máximo gran poeta le expresa a su maestro Brunetto Latini, cuando se lo encuentra: ¿Sois vos, micer Brunetto?… Si se hubieran cumplidos mis deseos, no estaríais ya aparte de la especie humana, pues fija está en mi memoria, vuestra querida y paternal imagen, cuando en el mundo hora tras hora me enseñabais como el hombre se eterniza, y cuanto pueda y mientras viva conviene que mi lengua lo proclame, Infierno XV.
Y es así como, al igual que hace Estacio cuando le confiesa a Virgilio que por él se hizo poeta por él se convirtió cristiano, así mi persona ve en el inolvidable Antonio Rasetta mi Virgilio, y al igual que Dante ve en Brunetto Latini su primer maestro, así veo yo al Cav Giuseppe Sanó… y sí de forzar un poco las cosas se trata, podría emular también a la figura de Estacio, al Caballero del Trabajo Filippo Sindoni, presidente honorario de nuestra segunda casa, quien con sus acertados y oportunos consejos, me señaló el camino correcto en algunas de las tantas encrucijadas que me colocó la vida, y por eso hoy puedo decir con absoluto orgullo y satisfacción, que fueron ellos los guías que me llevaron y me orientaron en mi viaje por el mundo del asociacionismo ítalo venezolano: por ellos fui Casa de Italia, por ellos fui FAIV-FEDECIV.
