Tragedia del Hércules desnuda una crisis de capacidades militares de Colombia
El pasado domingo 23 de marzo ocurrió la mayor tragedia en la historia de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) y de las Fuerzas Militares. Un avión Hércules que transportaba a 126 militares se estrelló en Puerto Leguízamo, Putumayo, y 69 uniformados murieron en el accidente. Es la mayor pérdida de vida de militares en un solo evento, y supera incluso a la masacre de El Billar, la mayor emboscada de las Farc contra el Ejército en la que murieron 64 soldados. La causa oficial que llevó a esta tragedia aún no es clara, pero ya se sabe que fue un accidente y no un ataque.
El debate que ha seguido es inédito. El presidente Gustavo Petro usa el accidente para culpar al expresidente Duque, por recibir una “chatarra” vieja de Estados Unidos, mientras los militares defienden la vida útil del avión con datos. En medio del intercambio y el luto, han surgido datos alarmantes y desconocidos desde el sector Defensa sobre el estado crítico de las capacidades militares de Colombia que están en un 46%, menos de la mitad de lo que deberían. Es una responsabilidad compartida entre los últimos tres gobiernos, incluido Petro que lleva cuatro años en el poder, en un país donde está subiendo la intensidad del conflicto armado.
La tragedia del Hércules FAC 1016
A las 9:40 de la mañana del domingo 23 de marzo de 2026, el avión Hércules FAC 1016 despegó del aeropuerto de Puerto Leguízamo. Un minuto después, a 1.8 kilómetros de la pista, el avión se estrelló e incendió. Las reacciones de varios soldados y la acción inmediata de la población de este municipio ayudó a que el saldo de fallecidos no fuera mucho mayor. Hasta ahora, 57 personas quedaron heridas pero se salvaron del accidente.
La teoría de que había sido un atentado de un grupo armado fue descartada por el gobierno y la FAC, y es claro que fue un accidente en la fase de despegue, sobre el cual la hipótesis más fuerte es por un sobrepeso.
Pero apenas empezando la investigación, el presidente Petro usó la tragedia para culpar al expresidente Iván Duque, quien recibió el avión donado de Estados Unidos en 2020. Llamó al avión una “chatarra” de 43 años. “Un vejestorio llevando tropas. Entre más viejo, más mantenimiento necesita. Este no era un bombardero que se usa ocasionalmente, sino un avión de transporte de uso permanente”, afirmó en el consejo de ministros, poniendo un espejo retrovisor en medio del luto.
La reacción de Petro generó un choque inédito en un consejo de ministros con el comandante de la FAC, Carlos Silva, un general y piloto con más de 8.000 horas de vuelo encima. Silva afirmó que el avión Hércules tenía 20 mil horas de vuelo disponibles cuando fue recibido. Dijo que en Colombia podría durar otros 40 años más de servicio. También afirmó había pasado por los mantenimientos requeridos, incluso uno a profundidad.
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