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Las apuestas de los politólogos: sondeo de expertos de cómo quedará el Senado

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07.03.2026

Este es un espacio de debate que no compromete la opinión de La Silla Vacía ni de sus aliados.

Esta columna fue escrita por los columnistas invitados Fabián Acuña Villarraga y Milany Andrea Gómez Betancur.

A pocos días de las elecciones legislativas del 8 de marzo, realizamos un sondeo deliberado con 40 personas consideradas expertas en análisis electorales y política colombiana para dibujar un mapa aproximado de la conformación del Senado que se instalará el 20 de julio. La metodología la encuentra al final de este artículo. 

El sondeo se hizo a partir de cuatro grupos de preguntas sobre las 16 agrupaciones políticas que están en competencia para la circunscripción nacional al Senado: a) qué agrupaciones superarán el umbral, b) cuál es el porcentaje de curules que proyectan para cada agrupación, c) quiénes obtendrán las mayores votaciones y d) Percepciones (cualitativas) de la elección de Senado y Cámara.

Estas son algunas de las conclusiones de este ejercicio, que no tiene como intención predecir, sino ser un termómetro de cómo los expertos creen será la disputa por la representación en el Senado. El ejercicio no busca predecir resultados, sino medir cómo ven los expertos la pelea por el Senado

1. La mayoría optó por el voto preferente

En estas elecciones, llama la atención la variedad de formas como están organizadas las 16 agrupaciones: hay partidos, coaliciones y grupos de ciudadanos, y pueden presentar sus listas de dos maneras. Con voto preferente, donde el elector elige a un candidato específico dentro de la lista, lo que abre la competencia entre los propios miembros del partido. O con lista cerrada, donde el orden lo define el partido y se requiere más disciplina interna.

Mientras la mayoría opta por el libre mercado de los nombres propios, la principal coalición de gobierno, Pacto Histórico, y la principal oposición, el Centro Democrático, se decantaron por la lista cerrada.

2. El Partido Liberal, el Pacto y el Centro Democrático pasan el umbral

La primera pregunta hecha a expertos fue sobre cuáles organizaciones políticas creían que iban a pasar la barrera electoral del 3%, requisito indispensable para acceder a la repartición de curules en el Senado. 

Las respuestas de las 40 personas expertas permiten clasificar las 16 listas en tres categorías claramente diferenciadas: organizaciones con alta probabilidad de pasar el umbral (entre 80% y 95% de respuestas favorables), aquellas en situación de incertidumbre (entre 47,5% y 67,5%) y las que tienen pocas opciones de lograrlo (entre 2,5% y 20%).

Dentro de las organizaciones marcadas como seguras, es decir que conseguirán pasar el umbral, está el Partido Liberal, el Pacto Histórico, el Centro Democrático, el Partido Conservador y el de la U, junto con las coaliciones Pacto Histórico, Ahora Colombia y Alianza por Colombia. 

Estas fuerzas representan el núcleo del establecimiento político nacional y el actual oficialismo, cuentan con estructuras consolidadas que, según las expertas y expertos consultados, les garantizan un lugar en la corporación con altísima certeza. 

En términos de respaldos presidenciales, el Pacto Histórico ha definido a Iván Cepeda como su candidato, aunque la consulta del Frente Por la Vida, con Roy Barreras y Daniel Quintero, mantiene abierta la expectativa sobre si Cepeda logrará consolidarse como el único representante de la centroizquierda. Por su parte, los partidos tradicionales cuentan con expresidentes en sus filas y en particular el Centro Democrático suma a su lista de Senado nuevamente al expresidente Álvaro Uribe, uno de los mayores movilizadores de voto, además de tener a Paloma Valencia como candidata presidencial en la Gran Consulta por Colombia (derecha).

En  incertidumbre, según las voces expertas que respondieron el sondeo, están las organizaciones que tienen entre el 47,5 % y el 67,5% de probabilidad de pasar. Aquí estarían tres organizaciones.  

El Movimiento Salvación Nacional (47,5%), que se decantó por apoyar la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella, quien aparece como una figura fuerte por fuera de las coaliciones por lo que aspiran a que esto, más el apoyo del voto cristiano, los empuje como una colectividad importante en el Congreso. 

La Coalición Cambio Radical-Alma (67,5%) de reciente creación, que no han definido un respaldo explícito a una candidatura presidencial y el Frente Amplio Unitario (60.0%) que tiene como principal referente a Roy Barreras, quien compite en la consulta de centro izquierda Frente por la Vida.

Dentro de las organizaciones con pocas probabilidades (inferiores al 20%) se encuentra el movimiento Con Toda por Colombia (2,5%) que cuenta con Juan Daniel Oviedo, que está compitiendo en la Gran Consulta por Colombia, aunque su lista al Senado es proyectada con opciones mínimas de representación según las personas que respondieron el sondeo. Por su parte, Fuerza Ciudadana (20%), cuyo referente Carlos Caicedo, busca la presidencia por firmas, pero su estructura para el Senado se ve débil. El resto de organizaciones —Creemos, Verde Oxígeno, Patriotas y Colombia Segura y Próspera— no presentan respaldos presidenciales claros, lo que refuerza su percepción como fuerzas con escasa estructura y visibilidad en la contienda electoral.

3. El Pacto Histórico conseguiría la mayor cantidad de curules

En la segunda parte del ejercicio, se solicitó a las personas expertas que estimaran, en números absolutos, la cantidad de curules que obtendría cada una de las organizaciones políticas que compiten para Senado. A diferencia de la pregunta anterior —centrada en la probabilidad de superar el umbral— esta indagación permite observar no solo si las organizaciones pasarían la barrera electoral, sino con qué fuerza llegarían a la corporación.

Una decisión metodológica central fue considerar que no todas las personas respondieron para todas las organizaciones, por esta razón, se calcularon los promedios exclusivamente con base en las respuestas efectivamente emitidas. Las organizaciones con mayores proyecciones y mayor reconocimiento concentran más respuestas, mientras que las consideradas menos viables recibieron menos estimaciones.

Las siete organizaciones clasificadas como Seguras concentran las proyecciones más altas y las tasas de respuesta más elevadas, con entre 34 y 38 expertos respondiendo por cada una. 

El Pacto Histórico lidera con un promedio de 22.2 curules, la estimación más alta del estudio, consolidándose como la primera fuerza de la corporación con una ventaja significativa. Le sigue el Centro Democrático con 16.8 curules, afirmándose como la segunda fuerza y la principal opción de la oposición. 

El Partido Liberal registra 13% de curules, reflejo de la solidez de su estructura histórica. El Partido Conservador (11,9%) y el Partido de la U (9,3%) completan el bloque de partidos tradicionales, con promedios que los sitúan como fuerzas con representación de dos dígitos o muy cercana a ella. 

Las coaliciones Alianza por Colombia (8%) y Ahora Colombia (7%) cierran el grupo, con promedios inferiores a los partidos de la política tradicional, pero con pisos de 2 curules que indican estabilidad.

Las tres organizaciones en situación de incertidumbre presentan promedios que oscilan entre 3,7% y 4,4% de curules. Estas cifras indican que, incluso si logran superar la barrera del 3%, según la proyección, lo harían con bancadas reducidas, sin capacidad de incidir significativamente en las mayorías legislativas. El Movimiento Salvación Nacional lidera este grupo con la proyección de 4,4% de curules, lo que sugiere que, a pesar de la incertidumbre sobre su ingreso, quienes opinan le asignan un piso relativamente sólido. La Coalición Cambio Radical-Alma (3,9%) y el Frente Amplio Unitario (3,7%) presentan promedios muy cercanos, con tasas de respuesta ligeramente inferiores (29 y 27 expertos respectivamente), lo que refleja una menor certeza sobre su desempeño.

Las seis organizaciones clasificadas como poco probables presentan promedios que no alcanzan el 3% de curules y en la mayoría de los casos ni siquiera llegan al 1%. Las tasas de respuesta son significativamente más bajas, con muchos expertos optando por no proyectar curules para estas listas al considerarlas inviables. 

Creemos es la excepción, con proyección de 2,6% de curules, lo que indica que algunos especialistas ven potencial en este GSC con voto preferente. Fuerza Ciudadana (1%) y Con Toda por Colombia (0,8%) presentan promedios inferiores a 1 curul a pesar de contar con figuras reconocidas como Carlos Caicedo y Juan Daniel Oviedo, evidenciando la paradoja de candidatos presidenciales con visibilidad pero sin estructura para el Senado. Patriotas (0,8%), Verde Oxígeno (0,6%) y Colombia Segura y Próspera (0,5%) cierran la lista con promedios que, en la práctica, equivalen a cero representación.

La suma de los promedios de las cinco organizaciones con mayores proyecciones —Pacto Histórico, Centro Democrático, Liberal, Conservador y Partido de la U— alcanza 73,2% de curules, aproximadamente tres cuartas partes del Senado. Las tres organizaciones en incertidumbre suman 12% de curules adicionales, y las seis marginadas aportan 6,3% de curules.

4. El Centro Democrático conseguiría más curules en estas elecciones

El ejercicio compara los resultados reales de las elecciones al Senado de 2022 con la proyección de curules para 2026 elaborada a partir del sondeo de personas expertas. La tabla integra las 15 agrupaciones que obtuvieron representación en 2022 con sus curules, y las 16 organizaciones que compiten en 2026 con sus promedios proyectados. 

Una consideración metodológica central es que varias agrupaciones de 2022 se presentan en 2026 conformando nuevas coaliciones, como el Partido Mira (3 curules en 2022) que ahora integra Ahora Colombia, o Cambio Radical (11 curules) que se presenta en coalición con Alma, lo que implica interpretar los resultados considerando las nuevas alianzas y la redistribución del electorado.

Al observar las organizaciones que compiten en ambas elecciones, se identifican variaciones significativas. El Pacto Histórico pasaría de 20 a 22.2% curules, consolidando su base electoral pese al desgaste de gobierno. El Centro Democrático experimentaría el aumento más pronunciado, de 13 a 16.8% curules, fortaleciendo la oposición de derecha. El Partido Liberal descendería ligeramente de 14 a 13% curules, manteniéndose estable. El Partido Conservador sería el que más disminuiría, de 15 a 11.9% curules —si se cumple la proyección— posiblemente por la competencia de nuevas coaliciones de centroderecha. El Partido de la U tendría una reducción moderada de 10 a 9.3% curules.

En cuanto a las coaliciones que agrupan fuerzas de 2022, Ahora Colombia (Nuevo Liberalismo, Mira y Dignidad y Compromiso) proyecta 7.2% curules, superando las 3 que obtuvo Mira por separado, lo que sugiere un efecto sinérgico. 

Alianza por Colombia, con 8% curules proyectadas, no tiene correlato directo en 2022 pero refleja una percepción positiva de la unión de fuerzas de centro. En contraste, Cambio Radical-Alma proyecta solo 3.9% curules, muy inferior a las 11 que obtuvo Cambio Radical en solitario, lo que muestra la incertidumbre sobre la transferencia de votos hacia el nuevo socio. 

Las nuevas organizaciones presentan proyecciones diversas: Salvación Nacional alcanza 4.4% curules, Frente Amplio Unitario 3.7%, Creemos 2.6%, mientras que Fuerza Ciudadana, Con Toda por Colombia, Patriotas, Verde Oxígeno y Colombia Segura y Próspera no superan 1 curul.

En términos agregados, las cinco fuerzas con mayores promedios en 2026 —Pacto Histórico, Centro Democrático, Liberal, Conservador y Partido de la U— suman 73.2% curules, prácticamente las mismas 73 que obtuvieron en 2022. Esto indica que, pese a la aparición de nuevas coaliciones y la desaparición de fuerzas medianas como Cambio Radical o Alianza Verde, el núcleo duro del Senado mantendría su peso relativo según la proyección. Las nuevas organizaciones disputarían las curules restantes, con un techo colectivo cercano a las 27, lo que implicaría una recomposición de las fuerzas de centro, izquierda alternativa y derecha no tradicional sin alterar sustancialmente la correlación mayoritaria.

5. El Pacto Histórico sería la fuerza más votada 

En esta pregunta se solicitó a las personas expertas que proyectaran, en orden descendente, las cinco fuerzas políticas que obtendrían las mayores votaciones en la elección al Senado de 2026. Las respuestas fueron abiertas, permitiendo mencionar tanto partidos políticos como candidaturas particulares dentro de listas con voto preferente, lo que refleja la naturaleza del sistema electoral colombiano donde los candidatos individuales pueden tener un reconocimiento superior al de su partido. 

El análisis muestra un dominio consistente del Pacto Histórico como la fuerza más mencionada para el primer lugar (11 menciones), coherente con su posición como primera fuerza en 2022 y su proyección de curules más alta del estudio. Le siguen el Centro Democrático y el Partido Liberal, que compiten por las posiciones segunda y tercera con presencia recurrente. Un hallazgo relevante es la destacada aparición de figuras individuales con voto preferencial: Jorge Robledo y Ariel Ávila son mencionados para primer lugar, mientras que Lidio García, Nadia Blel, David Barguil, Jota Pe Hernández y Lucho Garzón tienen menciones distribuidas en diversas posiciones, indicando que los expertos consideran que estas figuras pueden obtener votaciones significativas independientemente de la fuerza colectiva de sus partidos. 

En conjunto, el ejercicio sugiere que la votación estará liderada por las grandes coaliciones y partidos tradicionales, pero con espacio para que figuras individuales con alto reconocimiento logren posicionarse entre las primeras mayorías.

6. Hay diferencias entre las proyecciones de expertos y las encuestas

Al contrastar la proyección del panel de expertos con las encuestas de Atlas Intel y Guarumo, se observan coincidencias significativas en las primeras posiciones, pero también divergencias notables en fuerzas intermedias y emergentes. Tanto expertos como encuestas coinciden en señalar al Pacto Histórico como la primera fuerza, aunque las encuestas le asignan una intención de voto superior (28,2% y 28,7%) al porcentaje de curules que le proyectan los expertos (22,2%), diferencia que puede explicarse por la distinción entre voto y curules en un sistema de cifra repartidora. El Centro Democrático también muestra consistencia como segunda fuerza, con valores cercanos entre expertos (16,8%), Atlas Intel (17,6%) y Guarumo (21,9%), consolidando su posición como principal referente de la oposición.

Las mayores divergencias se presentan en los partidos tradicionales y coaliciones de centro. El Partido Liberal recibe de los expertos una proyección de 13,0 curules, muy superior al 5,5% y 7,8% que le asignan las encuestas, lo que sugiere que los expertos ponderan su estructura territorial y maquinaria electoral por encima de la intención de voto declarada. Algo similar ocurre con el Partido Conservador (11,9% expertos vs. 7,0% y 7,1% en encuestas) y el Partido de la U (9,3% vs. 6,7% y 6,2%), indicando que los especialistas confían en la capacidad de estos partidos para traducir su organización en curules efectivas más allá de las preferencias coyunturales. En contraste, Salvación Nacional recibe 7,1% en Atlas Intel pero solo 4,4% en expertos y 2,0% en Guarumo, evidenciando disparidades en su percepción.

En el bloque de organizaciones con menores proyecciones, las coincidencias son mayores para fuerzas como Fuerza Ciudadana (alrededor del 1% en todas las mediciones) o Patriotas (0,7%-0,8%), mientras que casos como Verde Oxígeno presentan la mayor disparidad: 3,6% en Guarumo frente a solo 0,6% en expertos y 0,1% en Atlas Intel. Esta variación puede deberse a diferencias metodológicas o al peso de figuras específicas en distintas regiones. 

En conjunto, el ejercicio revela que los expertos tienden a otorgar mayor peso a las estructuras tradicionales y maquinarias territoriales, mientras que las encuestas de opinión capturan con mayor sensibilidad las fluctuaciones de corto plazo y el reconocimiento de figuras emergentes, ofreciendo visiones complementarias del panorama electoral.

8. Proyecciones cualitativas al Senado y a la Cámara

Las personas expertas coinciden en que el Senado electo el 8 de marzo mantendrá la polarización ideológica como eje estructurante, organizándose en torno a dos polos principales: el bloque progresista encabezado por el Pacto Histórico y los sectores de derecha y centroderecha aglutinados en torno al Centro Democrático y las nuevas coaliciones. No obstante, existe consenso en que ninguno de estos bloques alcanzará una mayoría legislativa por sí solo, lo que anticipa un escenario de competencia intensa entre fuerzas relativamente equilibradas y la necesidad permanente de construir acuerdos. 

Adicionalmente, se proyecta un Senado altamente fragmentado, donde los partidos tradicionales —Liberal, Conservador, La U y Cambio Radical— seguirán desempeñando un papel determinante como actores bisagra para la gobernabilidad, a pesar de su debilitamiento en términos de liderazgo nacional. Los expertos también observan una transformación en los liderazgos políticos, con menor peso de grandes figuras nacionales y mayor importancia de maquinarias regionales y liderazgos territoriales.

En cuanto a los desafíos del próximo Congreso, las respuestas identifican la gobernabilidad como el principal reto, dada la necesidad de construir acuerdos amplios para impulsar cualquier agenda legislativa en un contexto de tensiones fiscales y debates sobre reformas estructurales. A esto se suma la exigencia de operar en un clima de alta confrontación discursiva, donde superar la polarización y construir consensos técnicos será determinante para la estabilidad institucional. 

Las personas expertas proyectan un Senado caracterizado por el pluralismo político, la fragmentación partidista y la competencia ideológica intensa, donde la capacidad de construir coaliciones flexibles será más importante que el peso individual de cada fuerza.

Para no dejar sin cubrir alguna reflexión acerca de la Cámara de Representantes, se les pidió a quienes respondieron sus impresiones acerca de la disputa en sus regiones y coinciden en que estará fuertemente condicionada por dinámicas territoriales, liderazgos regionales y estructuras políticas locales, a diferencia del Senado donde predominan las listas nacionales y coaliciones amplias. 

En este escenario confluyen factores nacionales —como la evaluación del gobierno y la polarización ideológica— con factores subnacionales relacionados con maquinarias políticas, clanes regionales y redes clientelares, lo que imprime a la Cámara un carácter particularmente fragmentado y heterogéneo. 

Los expertos y las expertas destacan la persistencia del peso de las maquinarias regionales, con curules que seguirán siendo disputadas principalmente por estructuras políticas tradicionales vinculadas a clanes familiares y liderazgos departamentales. 

Aunque señalan posible renovación en territorios urbanos, advierten que el recambio político en la Cámara es más lento que en el Senado, por lo que el nuevo Congreso combinaría caras nuevas con la continuidad de actores tradicionales en partidos como Liberal, Conservador, Cambio Radical y Centro Democrático.

Las respuestas también subrayan que la Cámara estará atravesada por tensiones entre agendas territoriales y nacionales, priorizando demandas regionales de infraestructura, inversión pública y desarrollo local, lo que refuerza la lógica de negociación basada en intereses territoriales y aumenta el costo de construir mayorías para reformas estructurales. 

Mencionan además el papel de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz, cuya incidencia dependerá de su capacidad de articularse con otras bancadas. Como principal desafío identifican lograr niveles mínimos de coordinación política en un contexto de alta polarización y territorialización del poder, donde la ausencia de mayorías claras y la diversidad de intereses regionales dificultarán la aprobación de reformas. 

El presente ejercicio no corresponde a una encuesta de opinión ni a una muestra representativa de la población, dado que no se conoce ni se pretende representar un universo estadístico. Se trata de un sondeo deliberado mediante panel de expertos y expertas, una técnica ampliamente utilizada en estudios prospectivos y análisis político para recoger rápidamente, evaluaciones informadas sobre escenarios electorales. 

Esta metodología permite sistematizar las percepciones de especialistas con conocimiento directo del sistema político, los partidos, el comportamiento electoral y la dinámica institucional del país, ofreciendo una visión cualificada que complementa los ejercicios tradicionales de medición de opinión pública.

La recolección de información se realizó entre la primera semana de febrero y el 5 de marzo de 2026, mediante un cuestionario estructurado aplicado a 40 personas expertas en ciencia política, sistema electoral, partidos políticos, comunicación política y análisis institucional. Los participantes cuentan con formación académica avanzada —mayoritariamente maestría y doctorado— y experiencia en investigación, consultoría, docencia o análisis político, lo que permite considerar sus respuestas como juicios informados. El panel incluyó expertos(as) residentes en Colombia, principalmente en Bogotá, así como especialistas radicados en el exterior (México, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Ecuador), lo que incorpora una perspectiva comparada al análisis. La participación fue anónima y los expertos manifestaron de manera unánime su acuerdo con que los resultados fueran publicados.

El panel de personas expertas que participó en este sondeo sobre las elecciones al Congreso 2026 presenta una composición mayoritariamente masculina, con 31 hombres (77,5%) y 9 mujeres (22,5%). En términos de ubicación ideológica, el panel de expertos(as) presenta una clara inclinación hacia el centro del espectro político: 17 participantes se sitúan en centroizquierda, 12 en centro-derecha, 8 en izquierda y solo 3 en derecha, lo que configura un grupo con predominio de posiciones moderadas. El 53,8% de los expertos se declara cercano al gobierno (algo o muy identificado), superando ampliamente al 30,8% que se sitúa en posiciones distantes (poco o nada identificado) y 15,4% de indiferentes. 

El instrumento combinó preguntas cuantitativas de estimación electoral —sobre probabilidad de pasar el umbral, proyección de curules y principales votaciones— con preguntas cualitativas abiertas orientadas a recoger interpretaciones sobre la dinámica electoral y la configuración del Congreso. Para el análisis cuantitativo se calcularon promedios, mínimos y máximos de las estimaciones, excluyendo las celdas sin respuesta para no sesgar los resultados. Las respuestas cualitativas fueron analizadas mediante revisión temática, identificando patrones discursivos y tendencias interpretativas recurrentes. Es importante señalar que este panel no mide intención de voto como las encuestas tradicionales, sino que recoge evaluaciones analíticas basadas en conocimiento especializado, por lo que sus resultados deben interpretarse como escenarios prospectivos construidos a partir del juicio experto sobre la dinámica política y electoral del país.

Fabián Acuña Villarraga

Docente e investigador de la Unad.

Milany Andrea Gómez Betancur

Docente Universidad Tecnológica de Antioquia.


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