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La campaña de Abelardo: 10 claves de su exitosa máquina de marketing electoral

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23.06.2026

El presidente electo, Abelardo de la Espriella, logró construir una máquina de marketing que derrotó a políticos que llevaban décadas en el oficio. Venció a los competidores de su mismo patio ideológico y al candidato oficialista, Iván Cepeda, que hizo una mala campaña pero contó con el apoyo abierto del presidente Gustavo Petro y el músculo estatal. 

De La Espriella lideró una campaña planeada, milimétrica, que copió el libreto del outsider latinoamericano capaz de salvar a “la patria”, recogiendo el rechazo al primer gobierno de izquierda en la historia reciente. 

Su campaña hizo del entretenimiento una prioridad y de las redes su corazón. Emocionó, vendió una marca, optimizó máximas de la política con inteligencia artificial, y cometió pocos errores. Fue una campaña eficiente y que incluso desplazó al mayor elector del siglo XXI en Colombia: Álvaro Uribe. “Fue un ejercicio profesional y estructurado, y más frente a las malas campañas de los otros”, dice el estratega político Ángel Becassino. 

Estos fueron los diez aciertos de Abelardo y su equipo: 

1) Manejar los tiempos 

La campaña calibró las etapas de la contienda desde el inicio. Cuando Gustavo Petro lanzó el anzuelo temprano para arrancar la campaña, en febrero de 2024, De La Espriella esperó que otros mordieran primero. Lo hicieron Vicky Dávila, Sergio Fajardo, Claudia López, y decenas de aspirantes tempranos que asumieron el desgaste temprano. 

Primera lección en el libreto del outsider: las campañas largas no ganan, a diferencia de lo que pasó con Petro en 2022. Aunque Abelardo estaba listo para lanzarse en el primer semestre de 2025, pospuso su estreno casi dos meses tras el atentado al exsenador Miguel Uribe Turbay. Tras la coyuntura pidió pista en el Centro Democrático, pero Uribe descartó esa posibilidad y el 16 de julio se lanzó por firmas. 

De esa forma la campaña empezó a tantear la candidatura en la calle, con eventos cerrados en Barranquilla, Bucaramanga y Popayán. El mismo mes, el Congreso aprobó una ley de encuestas que prohibía su publicación por tres meses y la campaña supo aprovecharla. Puso su foco en redes para comunicar crecimiento en un lapso en el que no era verificable. Sus seguidores atacaron de manera coordinada a rivales tempranos, como Vicky Dávila y Juan Carlos Pinzón. Y dio una estocada con un mítin multitudinario en el Movistar Arena que mostró que el candidato era de carne y hueso. 

“Le apostó a consolidarse en un nicho de opinión y darse a conocer ante la élite bogotana”, dice César Caballero, director de Cifras y Conceptos. Inicialmente sí fue a los medios, hizo ronda por los micrófonos de radio y entrevistas de la prensa tradicional que luego atacaría.   Y lo consiguió. En la primera medición de esa encuestadora tras la veda, Abelardo apareció en el primer lote de candidatos con Iván Cepeda y Sergio Fajardo. Había desplazado a Vicky Dávila, su rival directa. 

@delaespriella_style Hoy celebro la fuerza de los más de 5 millones de corazones que caminaron juntos con convicción y esperanza, recolectando las firmas que hoy sellan mi pacto con el pueblo.✍️ Cada nombre en ellas consignado, simbolizan la unión de un país que sueña con vivir en una verdadera democracia, en libertad y bajo principios fundacionales que hacen grande a una nación. Ustedes se han unido a mí en un solo corazón que late con propósito, que ruge por Colombia y que hoy más que nunca le dice a la historia del país, que aquí estamos ¡firme por la Patria! ❤️🇨🇴 Ahora el camino nos traza un nuevo desafío, uno que sé que con el fervor y apoyo de ustedes voy a lograr: El Tigre en primera vuelta ¿te apuntas a esta nueva misión? 🐅 ♬ sonido original – Abelardo De La Espriella

Hoy celebro la fuerza de los más de 5 millones de corazones que caminaron juntos con convicción y esperanza, recolectando las firmas que hoy sellan mi pacto con el pueblo.✍️ Cada nombre en ellas consignado, simbolizan la unión de un país que sueña con vivir en una verdadera democracia, en libertad y bajo principios fundacionales que hacen grande a una nación. Ustedes se han unido a mí en un solo corazón que late con propósito, que ruge por Colombia y que hoy más que nunca le dice a la historia del país, que aquí estamos ¡firme por la Patria! ❤️🇨🇴 Ahora el camino nos traza un nuevo desafío, uno que sé que con el fervor y apoyo de ustedes voy a lograr: El Tigre en primera vuelta ¿te apuntas a esta nueva misión? 🐅

En diciembre, la campaña mostró de nuevo músculo. Entregó 4,8 millones de firmas —la cifra más alta entre los candidatos— y aunque la Registraduría solo aprobó dos millones, eso no implicó un revés. Abelardo se sintió con el viento de cola suficiente para proponer una encuesta entre su bloque y, tras ser rechazado, renunció a medirse en una interpartidista en marzo. 

La decisión lo puso a correr en solitario y lo dejó por fuera del tarjetón en una elección clave. Pero la campaña lanzó una lista al Senado con Salvación Nacional y así Abelardo se pudo contar. La apuesta no logró un éxito desbordado pero sí suficiente. “De 30 mil votos en 2022 a más de 700 mil en 2026. Salvación Nacional superó el umbral, ganó cuatro curules en el Senado y le dio a Abelardo su primera bancada en el Congreso”, dijo la campaña. 

Ante el repunte Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, que surgieron como una fórmula viable tras la consulta del mismo marzo, la campaña de Abelardo aguantó su repunte en las encuestas y profundizó su apuesta de derecha dura. “Cuando se estancó, cometieron algunos errores, pero eso fue cosa de dos días. Se replegaron, pensaron y empezaron a sostenerse”, dice una fuente del equipo de Paloma que pide la reserva. 

Sobre esos errores, Carlos Suárez le dijo a Semana que hubo pocas crisis porque la campaña tenía muy buena capacidad de reacción. “Nosotros somos los reyes de la improvisación planeada. Cada cosa o ataque que se vino fue respondido de manera natural, estratégica y asertiva”. 

Tras derrotar a Paloma en primera vuelta, Abelardo explotó el calendario del Mundial, con la camiseta y su as bajo la manga para señalar moderación sin moderarse él: José Manuel Restrepo, su fórmula vicepresidenical. En retrospectiva el cierre fue apenas suficiente, hubo exceso de confianza, pero la medida de los tiempos alcanzó para ganar, aunque lo deje con un mandato reducido al comienzo. 

2) Priorizar símbolos

La campaña diseñó con filigrana los símbolos que cimentarían sus emociones y narrativas. Las propuestas fueron accesorios para reforzarlos.  

El primero fue el saludo militar, que Abelardo popularizó como su gesto para defender la patria. Ese símbolo se convirtió en el mantra de sus seguidores y se mantuvo hasta el final de la campaña. Fue una especie de rito que validaba la bandera nacionalista que agitó y que se popularizó hasta en colegios entre niños. “Esa venia militar resolvió emocionalmente la sensación de inseguridad que tiene la gente. Lo logró con un gesto más que con palabras”, dice Ángel Becassino. 

Otro símbolo fue el tigre. Con ese animal la campaña pintó a un candidato depredador, capaz de acechar a sus oponentes, en especial al enemigo definido de la campaña: Gustavo Petro. “Recurrió a elementos que le han funcionado a la nueva derecha en otros países. Fue el caso del tigre, que es una réplica del león de Javier Milei en Argentina”, agrega Becassino. 

@luisssalamanca #abelardodelaespriella #delaespriellapresidente #firmesporlapatria #nomascomunismo #fuerapetro ♬ sonido original – Jhon Fx – Jhon Fx

#abelardodelaespriella #delaespriellapresidente #firmesporlapatria #nomascomunismo #fuerapetro

Pese a lo evidente, Carlos Suárez le dijo a Semana que esas comparaciones hacen parte de un mito, que fue la gente, a través de escuchas digitales realizadas desde 2020, las que dieron pistas sobre lo que estaban pidiendo los colombianos. “Abelardo De La Espriella y el Tigre Abelardo surgieron de una manera distinta. No estamos inspirados en ninguna campaña, en ningún líder, no copiamos absolutamente nada”, dijo Suárez. 

Pero la fauna en la elección la sembró Uribe en 2024. Entonces dijo que si revelaba cuál era su “tigre” para 2026 “no le ponen la raya”. Justo ese mensaje lo popularizó Abelardo en campaña. No solo el símbolo del tigre, sino también el jingle de “póngale la raya al tigre” ad portas de las votaciones. 

El candidato también promovió como su impronta la fe en Dios, su rol de hombre heterosexual y de familia, el éxito económico y su origen de provincia. Lo hizo entregando en la campaña una apariencia de transparencia extrema sobre su intimidad. En videos le sacó un diente flojo a su hijo, besó apasionadamente a su esposa (varias veces), lavó los cachorros de su hija menor y le dio clases de........

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